(El Mercurio de Calama) El sol continúa siendo el mayor generador de energía, y por eso el desafío del mundo se ha centrado en encontrar fórmulas que permitan canalizarla y convertirla en electricidad que paulatinamente pueda dar respuesta al requerimiento energético mundial.

Gracias a condiciones propias de la naturaleza es posible el impulso de distintas energías renovables, como la producida por los vientos (eólica) y aquellas que dependen de su radiación electromagnética, como la fotovoltaica; sain embargo, ambas no pueden garantizar una estabilidad en la alimentación de energía debido a las variantes climáticas: ausencia de vientos o de luz solar (en la noche).

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La energía termosolar ha llegado a solucionar esta contingencia climática  y dar una garantía de continuidad energética durante las 24 horas del día, los 365 días del año.

Las sales solares son el insumo clave para este funcionamiento 7×24, y están compuestas por un combinación de 60% de nitrato de sodio -obtenido de Nueva Victoria- y 40% de nitrato de potasio desarrollado en las instalaciones de Coya Sur. Se trata aún de un mercado pequeño pero que muestra un crecimiento sostenido durante los últimos años y donde SQM lidera esta industria con el 70% de la producción.

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