(Diario Financiero) El plan de la gigantesca General Electric de reducir su tamaño y reenfocarse en unos pocos negocios principales comienza a llegar a su punto más álgido, con el anuncio de la compañía de que desinvertirá en sectores de salud e hidrocarburos.

La multinacional informó hoy que se deshará de su división de salud, dedicada a la maquinaria de resonancia magnética y ultrasonido, y de su participación en la empresa de servicios petroleros Baker Hughes. En conjunto, ambos representaban un 30% de los ingresos y cerca del 25% de las ganancias del segmento industrial del grupo, en base a datos del año pasado.

La decisión sigue al impulso del CEO John Flannery, quien llegó al cargo en agosto, de simplificar la estructura de la empresa y reducir las millonarias deudas. Los ejecutivos esperan que la decisión rebaje la deuda neta en unos US$ 25 mil millones.

La empresa pretende completar la separación de sus negocios en los próximos 18 meses, para luego enfocarse en sus tres negocios principales: el equipamiento para la industria de electricidad, las energías renovables y la fabricación de motores aéreos y otras partes de aviones.

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«Hoy se marca un hito importante en la historia de GE», señaló Flannery, en declaraciones recogidas por Financial Times. «Continuaremos mejorando nuestras operaciones y nuestra hoja de balances, al hacer a GE más simple y más robusta».

Pero analistas de S&P Global advirtieron que las desinversiones dejarían a GE con «menos diversidad de negocios, ingresos y flujo de caja, por lo cual habrá potencial de mayor volatilidad en ganancias y efectivo». Prevén que la calificación de deuda de la empresa se rebaje levemente hasta la categoría A-.