La Asociación de Empresas de Gas Natural (AGN) inició una nueva etapa que tiene por objetivo impulsar una mayor presencia del gas natural en el mercado local, la que contempla la participación con mayor fuerza en la generación eléctrica, la demanda industrial por este combustible, la expansión del consumo residencial y su uso en el transporte, lo que ha llevado al gremio a ampliar el número de empresas miembros que actualmente representan distintos eslabones de la industria, como importadores, terminales de regasificación, transportistas, comercializadores y distribuidores.

De este modo, AGN actualmente agrupa a diez empresas: Aprovisionadora Global de Energía (Agesa), Engie Gas Chile, Gasco Magallanes, Gasoducto GasAndes, Gas Sur, GasValpo, GNL Chile, GNL Quintero, Innergy y Metrogas.

Durante el lanzamiento oficial de esta nueva etapa, el presidente del directorio de AGN, Antonio Bacigalupo, destacó que el gas natural ha generado inversiones del orden de los US$12 mil millones, entre las cuales mencionó la construcción de seis gasoductos binacionales, centrales de generación eléctrica, instalaciones industriales y redes de distribución, dos terminales de regasificación de GNL, gasoductos virtuales y plantas satelitales de regasificación ubicadas en múltiples puntos del país, entre La Serena y Puerto Montt.

La ministra de Energía, Susana Jiménez, participó en el lanzamiento, señalando que se vislumbra “un escenario de futuro auspicioso para el gas natural».

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Por su lado, el director ejecutivo de AGN, Carlos Cortés, sostuvo que el gas natural tiene una participación de 16% en generación eléctrica; un 12% en el segmento residencial y un 9% en el sector industrial a nivel nacional, mientras que en el ámbito del transporte, «unos 8.500 vehículos funcionan a gas natural, entre flotas comerciales y taxis, en Santiago y Punta Arenas. A ello se suma una flota de 84 buses del transporte público que opera con gas en Punta Arenas».

“Estas cifras revelan la importante participación que la industria ha alcanzado en estos 20 años”, pero a la vez dan cuenta del gran potencial de crecimiento que aún tiene el gas natural en los diferentes segmentos de consumo”, enfatizó el ejecutivo.

“Disponemos de modernos terminales de regasificación para la importación de GNL que nos permiten tener seguridad de suministro. Sin perjuicio de ello, también es conveniente contar con más fuentes de abastecimiento, como es el caso del gas argentino. En este sentido, aplaudimos los esfuerzos que está realizando la autoridad para generar las condiciones que nos permitan ser un buen socio de Argentina en materia energética, aprovechando los excedentes de gas que se van a empezar a generar en el vecino país y la capacidad instalada que tiene la infraestructura ya construida en Chile”, agregó Cortés.

Áreas

Carlos Cortés reseñó los principales temas que marcarán el trabajo gremial en los próximos años:

En el ámbito de la generación eléctrica, planteó que es necesario reconocer el papel fundamental que puede desempeñar el gas natural como el mejor complemento de las energías renovables variables. “Si queremos avanzar hacia una descarbonización de nuestra matriz, el gas natural es la opción más conveniente para desplazar la generación a carbón y diésel”, dijo, agregando que AGN está disponible para trabajar con la autoridad en la búsqueda de medidas que apunten al desarrollo de infraestructura de generación firme, garantizando la seguridad y continuidad de suministro.

En el segmento industrial, el ejecutivo afirmó que el gas natural presenta un gran potencial para colaborar en reducir la contaminación atmosférica que afecta a la zona centro sur del país. “Ese potencial ha quedado en evidencia en la Región Metropolitana, donde la sustitución de petróleos pesados y del diésel a escala industrial y comercial explica en gran medida la reducción de un tercio de las concentraciones de material particulado fino en dos décadas”, indicó.

En lo que respecta a la matriz residencial, Cortés planteó la necesidad de contar con una Ley que regule a la leña como combustible, formalizando su cadena de valor y fiscalizando su uso. En el mismo sentido, destacó “el establecimiento de políticas de uso de combustibles más amigables con el medio ambiente como, por ejemplo, el plan de recambio de calefactores que se ha realizado en varias regiones del sur”.

En el sector del transporte, señaló que en Chile “el gas natural vehicular paga un impuesto específico mucho mayor que el que afecta al diésel, el más contaminante de los combustibles vehiculares, lo que nos hace prácticamente imposible participar en el mercado del transporte público y en el segmento de flotas comerciales”. Además, recordó que no se permite adaptar vehículos particulares para que puedan utilizar gas natural, medida inédita a nivel mundial.