(La Tercera-Pulso)  A pesar de venir de una familia política y fuertemente identificada con la DC, el ministro de Agricultura, Antonio Walker, ha mantenido un bajo perfil. Sus dos meses en el cargo los ha pasado en terreno, pues según el técnico agrónomo y hombre de campo. Respecto a los desafíos de su cartera, explica que entre los principales frentes que ha debido encarar están potenciar el cultivo en La Araucanía, la reforma del Código de Aguas.

¿Cuál es su evaluación en estos dos meses?

Estamos formando un ministerio muy acampado, que es un idioma del campo, un idioma fácil. A veces muchas ideas de afuera son inaplicables, muy difícil, la mitad de palabras son en inglés, la mitad son en español.

Acá tenemos que hacer bajar a pueblo a los economistas. Yo echo de menos que lo economistas hagan bien los números. Por ejemplo de repente hay un beneficio tributario, pero hagamos bien los números.

¿Cuáles son los principales desafíos en La Araucanía?

La Araucanía tiene un millón de hectáreas cultivables y esas están prácticamente botadas. Es una región que quedó rezagada y está en una pobreza salvaje. La pobreza de la Araucanía es más de 22%, entonces no hay ninguna otra herramienta más potente que tener una agricultura fuerte,
pujante y rentable.

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¿Cómo?

Lo primero que tenemos que hacer es generar paz social y después atraer inversión. Nos hemos dado cuenta que la gente tiene buenas tierras, agua y clima; teniendo un potencial tremendo en hortalizas, frutas y verduras. Nuestro objetivo ahora es tratar de ayudarlos a vender, a través del encadenamiento productivo. Esto significa unir a los hortaliceros, buscar un centro de acopio y llevarlos a los puntos de venta.

Respecto al Código de Aguas, ¿cuáles son los principales cambios que quieren impulsar?

El agua es un tema con dos aristas. En primer lugar, como gobierno tenemos que ser capaces de asegurar el agua en toda la temporada de riego. En segundo lugar, está el Código de Aguas. En seis semanas hemos traído a todos los senadores de la Comisión de Agricultura a almorzar. Eso es para decirles que les tenemos una gran noticia, señores parlamentarios: compartimos el fondo del Código de Aguas, pero no en la forma. Estamos topando en que no podemos alterar el dominio de los derechos de aprovechamiento del agua de los 300 mil agricultores, porque los agricultores transformamos esa agua en alimentos. Nosotros no somos los especuladores del agua, entonces no nos castiguen, porque otros especulan con el agua.

¿Cuál es la postura del gobierno respecto que los derechos sean perpetuos?

En primer lugar, hoy somos dueños de un derecho de aprovechamiento perpetuo, pero esto va a cambiar, donde se va a ser titular de un derecho de aprovechamiento del agua y por un tiempo indefinido. Segundo, hoy podemos gozar, usar y disponer del agua. Sin embargo, esto va a cambiar y vamos a poder gozar y usar el agua, pero no disponer. Tercero, lo que se agrega son condiciones de caducidad del agua, es decir, si yo no estoy ocupando bien el agua, se me puede caducar el derecho de aprovechamiento del agua. Entonces, nosotros decimos que es mejor poner una patente alta, por el no uso del agua, que duela; porque hoy es muy baja la multa.

El punto central es que no tenemos para qué precarizar el dominio del derecho de aprovechamiento para lograr los objetivos que queremos. Por lo tanto, queremos una discusión técnica y no ideológica y vemos que hay mucha ideología y poco conocimiento técnico.

¿Hay un piso político para avanzar en la propuesta del gobierno?

Hemos conversado con la oposición en muy buenos términos. Todos han venido a conversar, porque queremos un gran acuerdo nacional. Tenemos que dejar el tema ideológico de lado y este ministerio está promoviendo que la agricultura sea tratada como un tema país, transversal y con muchos acuerdos; porque la agricultura es de todos. También les he hecho ver a los parlamentarios que el 85% de ellos son de regiones agrícolas. Entonces, no podemos pagar los platos rotos.

La frase que me salió del alma, es que nosotros -los agricultores- transformamos el agua en alimento y no para especular. Sí hay otros especuladores en otros sectores.