(Diario Financiero) Hace unos días la Comisión Nacional de Energía aceptó la solicitud de Engie de reducir de 24 meses, que establece la ley, a la mitad el período para desconectar del sistema eléctrico dos de sus centrales a carbón.

Esta autorización llevó a la realidad algo que hasta ahora era idea y debate: la descarbonización de la matriz eléctrica del país.

Según datos de la consultora Systep, en marzo el 47% de la generación país fue a carbón. Este porcentaje hace crítico determinar el volumen de esta energía que sería recomendable retirar sin arriesgar la seguridad del sistema eléctrico.

Esta respuesta entregaría en septiembre el Coordinador Eléctrico Nacional a partir de un primer ejercicio para definir cuánto y cuándo se puede retirar el carbón.

“Engie ya movió el escenario y cambió la realidad en torno a la descarbonización. Vamos a modelar escenarios con un retiro progresivo de carbón, dimensionando cómo queda el sistema si se produce un retiro o cese importante de operaciones a carbón”, explica Daniel Salazar, director ejecutivo de la entidad que administra la operación del Sistema Eléctrico Nacional (SEN), quien precisa que a partir de la revisión anual que hacen para planificar las redes incluirán la reducción de centrales a carbón.

“El sistema pierde unidades que son de gran tamaño y que cumplen funciones operacionales, al dar estabilidad e inercia al sistema. La idea es modelar con cuánto menos carbón puede operar el sistema sin problemas y en qué momento será más seguro proceder con ese retiro de capacidad”, agrega.

Debate transversal

Esta modelación que llevará adelante el Coordinador es similar a la que en su momento realizaron los desaparecidos Centros de Despacho Económico de Carga (CDEC) de los hoy unidos Sistemas Interconectados Central y del Norte Grande, para determinar el nivel de inyección de renovables no convencionales (ERNC) que las redes podían soportar sin tener problemas de funcionamiento o provocar una falla en el suministro.

Claro que previo a esto el Coordinador fue parte de la serie de autorizaciones que Engie requirió para adelantar el retiro de las dos unidades que darán el puntapié inicial a este proceso, lo que ya tiene fecha: doce meses, porque la entidad determinó que el retiro de estos primeros 170 MW no afecta el desempeño del sistema.

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Respecto de esto, hace unos días el gerente general de Colbún, Thomas Keller, coincidió en la importancia de velar por la seguridad del sistema y llamó la atención respecto de que estos procesos no pueden reducirse sólo a la generación eléctrica.

“Es un desafío transversal para la sociedad. No olvidemos que la generación termoeléctrica provoca sólo un tercio de los gases de efecto invernadero en Chile. Específicamente, respecto del mercado eléctrico, tenemos que reconocer que la generación a carbón representa del orden del 45% del total generado en el país, entonces se tienen que generar ciertas condiciones en torno a la temporalidad de la descarbonización que tienen que conversar con la seguridad del sistema eléctrico chileno”, dijo.

En lo que respecta a próximos pasos, el próximo año Engie podría someter a votación en su directorio el presentar una segunda solicitud de desconexión ante la autoridad. Esta vez podrían ser las unidades 14 y 15 del mismo complejo de Tocopilla, adelantó el gerente general de Engie Energía Chile, Axel Leveque.

Ruta Energética: seis temas dominaron

Seis temáticas fueron los más planteados en el periplo por las quince regiones del país que realizó hasta la semana pasada la ministra de Energía, Susana Jiménez, para levantar lo que se será la Ruta Energética de la cartera.

Eficiencia energética, leña y calefacción; ciencia, tecnología e innovación; cambio climático, acceso y equidad energética, así como movilidad eléctrica fueron los típicos más planteados por los grupos de trabajo. A ellos se sumaron inquietudes ciudadanas en torno a educación y cultura energética; gestión de proyectos y desarrollo; matriz energética renovable, integración energética, ordenamiento territorial y regulación para el futuro.

“Fueron muchos los temas levantados, pero esto no queda sólo en el diagnóstico, sino que el proceso continuará con la publicación de un documento durante mayo, que será nuestra hoja de ruta. Además, les haremos un riguroso seguimiento a todas las medidas y compromisos adquiridos con la ciudadanía”, explicó Jiménez durante el acto que puso término a este proceso participativo.