(El Mercurio) No solo de Alto Maipo se preocupa la generadora eléctrica AES Gener. La firma también busca ampliar sus líneas de negocios y la desalación de agua de mar es una de sus prioridades, por lo que comenzó a tramitar los permisos para construir dos plantas en terrenos de las centrales Guacolda (Huasco, Atacama) y Ventanas (Puchuncaví, Valparaíso). Estas requieren de US$ 245 millones de inversión para materializarse.

Hace algunos días partió la tramitación de un módulo de desalación en su central Ventanas, para la que estiman una inversión por US$ 100 millones. Aunque parte del agua será para el uso interno de la central eléctrica, el grueso de la producción está pensada para venderla a otras empresas.

A comienzos de año la compañía también inició la evaluación de una planta desalinizadora en Guacolda por US$ 145 millones, la que tendría una capacidad de 1.400 litros por segundo (l/s) cuando esté operativa totalmente.

[VER TAMBIÉN: AES Gener: reorganización permitirá ahorrar US$ 15 millones al año]

A esto se suma una pequeña planta en la central Angamos-Mejillones por 160 l/s y que ya posee el permiso ambiental desde 2016.

“Vemos la posibilidad real de suministrar agua desalada a cualquier potencial cliente con necesidades de este recurso en las zonas de influencia de nuestros proyectos de plantas desaladoras como adyacencias a las Centrales: sanitarios, industriales y mineros son parte de nuestro abanico de potenciales clientes”, señalaron en la compañía.

Para las desaladoras en Huasco y Puchuncaví consideran que, en el mejor escenario, podrían estar operando a fines de 2019 o comienzos del 2020.

En paralelo al proceso de tramitación ambiental, desde la empresa comentaron que están “trabajando en una etapa comercial con potenciales clientes sanitarios, industriales y mineros interesados en un suministro de agua desalada”.

Tampoco descartaron participar en licitaciones de grandes clientes para hacerse cargo de la construcción de desaladoras.