La ministra de Energía, Susana Jiménez, anunció que la Comisión Nacional de Energía (CNE) comenzó a utilizar la tecnología de Blockchain, con el objetivo de aumentar los niveles de seguridad, integridad, trazabilidad y confianza de la información pública dispuesta, elevando los estándares que certifican la calidad y certeza de los datos que se publican desde y hacia nuestro sector energético.

Según informó el Ministerio de Energía, esto se realizará mediante la plataforma de información y estadísticas “Energía Abierta”.

Jiménez destacó la iniciativa señalando que la idea es “bajar esta tecnología desde un nivel conceptual a un caso concreto, entendiendo que es considerada por los expertos a nivel mundial como la tecnología más disruptiva de la última década, y que podrá ser parte de nuestro día a día dentro de los próximos años”.

El proyecto consiste que en lugar de tener un sistema centralizado de información “fácil de manipular o hackear por terceros”, la CNE comenzará a crear mediante la selección de unos primeros datos alojados en la plataforma “Energía Abierta”, bases de datos distribuidas en cientos de miles de servidores, que permitirán que todos tengan acceso a la información de energía en tiempo real, quedando autentificada la información mediante muchos testigos observando el proceso.

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“Para esta primera etapa del proyecto la CNE incluyó información de la capacidad instalada eléctrica nacional, los precios medios de mercado, los costos marginales, los precios de hidrocarburos, el cumplimiento de la ley de ERNC, generación eléctrica de sistemas medianos, los factores de emisión y las instalaciones de generación residencial, entre otras, con lo cual se logra resguardar que la información no será modificada, adulterada, eliminada o hackeada”, indicó el Ministerio.

La ministra agregó que “la información pública es un insumo importante para la toma de decisiones de inversión, diseño de políticas públicas o creación de nuevas herramientas al servicio de la sociedad, por lo cual muchos de nuestros usuarios utilizan esta información para decidir aspectos técnicos, económicos y laborales. Es por ello que mediante la utilización de esta tecnología elevaremos los niveles de confianza de nuestros stakeholders, inversionistas y ciudadanía en general que utilizan los datos entregados”.

Posterior a esta primera implementación, Jiménez dijo que se desarrollará una etapa para documentar los resultados, lecciones aprendidas, retos e impactos que serán fundamentales para consolidar el proyecto y disponibilizarlo a otras organizaciones públicas o privadas del sector energético que querrían ser parte de esta innovación, ya que las aplicaciones son múltiples, como firma de contratos, respaldos de registros económicos, trazabilidad de energías renovables o de emisiones de CO2 y muchas otras utilidades que todavía pueden ser descubiertas para el sector energético permitiéndole ser cada vez más transparente y veraz.