(Emol) La Agencia Internacional de Energía (AIE) revisó este martes ligeramente al alza su previsión de la demanda global de petróleo para este año, pero advirtió de las consecuencias para los precios del tirón de la producción de Estados Unidos, que va camino de superar la de Arabia Saudita y Rusia.

En su informe mensual, el organismo insistió en que los fundamentos del mercado son menos favorables para mantener el movimiento alcista del precio del barril, que llegó en los últimos meses hasta los US$70, sobre todo por la evolución de Estados Unidos, y en particular de los yacimientos de esquistos.

Los autores del estudio incrementaron sus expectativas sobre la demanda de petróleo hasta una media de 99,2 millones de barriles diarios en 2018. Eso significa 100.000 barriles diarios más de lo que habían anticipado el mes pasado, en línea con las perspectivas económicas más favorables del Fondo Monetario Internacional (FMI).

Pero también hicieron notar que con esas cifras la subida del consumo mundial será de 1,4 millones de barriles suplementarios al día con respecto a 2017, cuando el incremento había sido de 1,6 millones en el ejercicio precedente.

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Además, el aumento de las extracciones de productores que no pertenecen a la Organización de Países Exportadores de Petróleo (Opep), y muy en particular de Estados Unidos, van camino de compensar con creces la progresión de la demanda.

A ese respecto, la agencia destacó que hasta noviembre y en sólo tres meses Estados Unidos elevó en 846.000 barriles diarios su producción, una cifra “colosal” que le llevará “pronto” a superar a Arabia Saudita y “para finales de este año” se podría incluso convertir en el “número uno” mundial, por encima de Rusia.

Detrás de esa evolución está la reducción radical de los costos de producción de las empresas que operan en Estados Unidos, que además se han visto alentadas por el incremento del precio del barril.

La AIE estimó que la subida anual de los bombeos de crudo en Estados Unidos podría ser equivalente a los 1,4 millones de barriles diarios de progresión esperada de la demanda mundial.

Reconoció que la escalada que vivió el precio del crudo desde mediados de 2017 podría haber ralentizado la progresión de la demanda, aunque hizo notar que parte de ese encarecimiento fue amortiguado por la depreciación del dólar respecto a otras divisas.