Los costos de flexibilidad dentro del sistema eléctrico nacional oscilarían entre US$150 y US$350 millones anuales en 2030, los cuales pasarían a representar desde 7% a 21% del total de costos en 2030, según indicó el estudio “Análisis de Largo Plazo para el Sistema Eléctrico Nacional de Chile (SEN) considerando fuentes de Energía Renovable Variable (ERV)”, encargado por Generadoras de Chile.

La investigación fue realizada por las consultoras PSR, de Brasil, y Moray Energy, de Chile, cuyas principales conclusiones señalan que la magnitud de los costos de flexibilidad “sugieren que la asignación de estos costos podría tener impacto en la eficiencia de la expansión”, destacó Generadoras en su reporte mensual de enero.

“A pesar de los mayores costos por flexibilidad, se proyectan beneficios económicos netos para el país gracias a la mayor penetración solar y eólica. Estos beneficios, por unidad de energía producida (USD/MWh), son del orden del 18% en 2030 en comparación a 2021 para el escenario medio”, sostiene la asociación gremial.

Según Generadoras de Chile es posible capturar los beneficios económicos y ambientales que se producen por la mayor inserción de la energía solar fotovoltaica y eólica al sistema, a pesar del aumento de los costos que supone la flexibilidad.

“Hoy esos costos de flexibilidad no son remunerados con las señales existentes para el segmento de generación, por lo que, dependiendo del origen específico de los costos de flexibilidad, se debieran diseñar mecanismos adecuados para identificarlos, medirlos, valorizarlos y asignarlos, constituyendo aquello un desafío regulatorio relevante”, se indica en el reporte.

La asociación gremial aclara que el esquema de asignación de estos costos “no fue abordado por el estudio, pero considerando un principio de asignación eficiente de causalidad (“el que causa paga”) de las variaciones tanto de la generación como de la demanda permitiría incluso reducir los costos de flexibilidad”.

“De esta manera, se podría lograr avanzar más rápido hacia una matriz más renovable junto con mantener acotados los costos de flexibilidad que ello requiere”, se concluye en el reporte.

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