(El Mercurio) El próximo 3 de febrero, el centro de Santiago acogerá un hito para el automovilismo nacional: por primera vez Chile será sede de una competencia mundial avalada por la Federación Internacional del Automóvil (FIA).

La Fórmula E, categoría de monoplazas eléctricos, tendrá la cuarta fecha de su temporada 2017-2018 en la capital. Y para que la sede fuera otorgada a Chile fue fundamental el apoyo gubernamental, graficado en la carta de patrocinio que el 16 de junio de 2017 envió la Presidenta Michelle Bachelet a Alejandro Agag, el promotor de la serie, y reiterado en el evento realizado en el frontis de La Moneda el pasado 12 de octubre, que contó con la presencia de los ministros de Energía (Andrés Rebolledo) y del Deporte (Pablo Squella).

Pero, por supuesto, el respaldo también es económico. El 20 de noviembre se firmó el convenio de ejecución del proyecto deportivo a través del cual el IND traspasará 1.300 millones de pesos a la empresa KMS Automotriz, Comercial y Publicidad Limitada, cuyo representante es Rodrigo Salazar, hermano de Eliseo. El ex piloto de Fórmula 1, se sabe, fue clave en las gestiones para que la competencia visite el país, y KMS fue elegida por la FIA para encargarse de la organización de la carrera en Santiago.

“KMS es la gestora de la relación entre la Fórmula E, el gobierno y los auspiciadores locales. Paralelamente, es un aporte en conocimiento técnico y experiencia en el automovilismo internacional”, explican desde la organización del Santiago E-Prix, que respondió a través de un correo electrónico las consultas de “El Mercurio”.

Los montos

Según el documento firmado entre el IND y KMS, se gastarán $1.285.138.222 en bienes y servicios, mientras que $14.861.778 serán destinados a gastos de personal.

Aunque el convenio indica textualmente que el monto será extraído “del presupuesto vigente del Instituto Nacional de Deportes de Chile”, desde dicha entidad indican que solo es “un detalle administrativo”, y que el dinero proviene del presupuesto central.

Del mismo modo, el Ministerio de Energía también hará un aporte, el cual alcanza a los $220 millones, según fuentes de dicha entidad, totalizando $1.550 millones para el evento, que dura menos de diez horas.

La organización local del Santiago E-Prix aseguró que las cifras del presupuesto gubernamental son menores en comparación al costo total de tener la carrera en el país, que supera los 10 millones de dólares. Como ejemplo, expertos en la materia explican que “solo el cierre perimetral con rejas y muros con estándares máximos de seguridad FIA cuesta más de US$1 millón”.

“La Fórmula E no cobra ningún fee por venir a Chile. El 80% del financiamiento corresponde a sponsors internacionales y locales. El resto es el aporte del gobierno bajo la condición que esos recursos queden como inversión a través del pago a proveedores locales y mejoras permanentes de las calles”, indicó la empresa a “El Mercurio”.