(El Mercurio) Pese a ser defensores acérrimos de la hidroelectricidad, en Colbún terminaron aceptando que el complejo HidroAysén está muerto. Si bien hace más de un año Enel, socio de la eléctrica de los Matte en la iniciativa, ya había declarado su desinterés en construir las centrales en la Patagonia, recién ayer se concretó la liquidación de la sociedad.

“El desarrollo de un proyecto como HidroAysén requiere de una política nacional que cuente con un amplio consenso (…) desgraciadamente ese consenso no se ha dado”, sostiene el gerente general de Colbún, Thomas Keller.

El ejecutivo de la generadora del grupo Matte dice que la política de la compañía es no imponer proyectos a las comunidades y en este caso no hubo aceptación “a pesar de los esfuerzos que hicimos. No logramos convencer a una gran parte de la sociedad chilena de que este proyecto iba en beneficio del país”.

A esto se suma el momento que vive la industria energética: sobreoferta de capacidad instalada que hace innecesario sumar proyectos de la envergadura de HidroAysén, que contemplaba una potencia de 2.750 MW.

Pero el proceso de liquidación no fue fácil y se selló luego de meses de negociaciones con Enel en torno al destino de los derechos de agua, los que ahora serán devueltos al Estado.

-¿En las negociaciones, Colbún quiso adquirir los derechos de agua para algún proyecto futuro? ¿Qué pasó con esa intención?
“Eso es cierto. Pensábamos que había que aprovechar todo el trabajo para desarrollar un proyecto y dedicamos mucho tiempo para ver cómo podría localmente usarse todo ese conocimiento y que parte de estos derechos, al menos, pudieran transferirse a actores locales y que ellos desarrollaran una iniciativa a escala más regional”.
“Desgraciadamente, esos esfuerzos no los pudimos concluir satisfactoriamente porque nos encontramos con un obstáculo muy grande: que los actores locales pudieran hacerse cargo de mantener los derechos de agua en relación con el costo de las patentes”.

-Colbún ha dicho que es necesario aprovechar el potencial hídrico de Aysén. Con el fin de la sociedad ¿se entiende que desistieron?
“Sí. O sea, Colbún no desistió del convencimiento de que la hidroelectricidad tiene un rol muy importante y ojalá Chile la aprovechara. Esperamos que en el futuro Aysén logre potenciar estos recursos y usarlos, pero es una decisión que no nos corresponde a nosotros”.

-¿No existe posibilidad de desarrollar un proyecto hidro en Aysén de menor escala?
“Descartado, porque estamos devolviendo los derechos de agua en su totalidad. No lo tenemos en carpeta, especialmente porque las condiciones que nos llevaron a esta decisión, que te las describí antes: la falta de consenso respecto a una política para Aysén y la coyuntura económica actual, no hacen viables proyectos de esta naturaleza.

-Colbún en 2012 envió un hecho esencial, planteando la necesidad de una política energética de consenso. ¿Creen que esa pelea la dieron solos? ¿No contaron con el apoyo de Enel?
“Colbún es una empresa chilena que va a seguir por muchas décadas en el país. Y por lo tanto tenemos la convicción de que es bueno para el país defender sus recursos hídricos. Quizás eso no es necesariamente el caso de todos los otros actores”.
“Cada empresa tiene sus intereses y a veces las empresas cambian de dueño y de posturas. Quizás la diferencia es que Colbún ha mantenido una postura consistente, a diferencia de otras empresas”.
“Convengamos en que Enel ha tenido cambios de propiedad que tienen implicancias en la estrategia de la empresa”.

-¿Les habría gustado que esta petición hubiera sido compartida?
“En algún momento fue compartida. No nos sentimos absolutamente huérfanos en esto. Pero hay grupos importantes de la sociedad a los que no les gustaba HidroAysén y yo solo lamento que en su oportunidad no fuimos capaces de convencerlos de los atributos que tenía esta iniciativa, pero eso es historia”.

-El CEO de Enel, Francesco Starace, dijo el 2016 en prensa que HidroAysén no iba y que querían devolver los derechos de agua. ¿Se sintieron presionados a hacerlo?
“No, porque eventualmente podríamos haber seguido nosotros solos o con otro socio, pero no hubo consenso país y el proyecto está muerto”.
“Nosotros quizás le dedicamos más tiempo que nuestros socios a evaluar otras alternativas sobre qué hacer con los derechos de agua, pero no, no nos sentimos presionados.

-¿Cree que si cambia el escenario se podría resucitar un proyecto con las características de HidroAysén?
“Espero que sí, ojalá que se logre en el futuro, pero no lo veo aún como algo viable en el futuro cercano”.
“Los grandes proyectos hidro tienen un estigma negativo por algunas experiencias negativas del pasado. Sin embargo, hay otros proyectos, como Angostura, que son ejemplos positivos de cómo se puede hacer algo con capacidad de regulación y que traen beneficios enormes para el desarrollo turístico de comunas como Santa Bárbara o Quilaco”.
“Se pueden hacer bien las cosas y con ese espíritu veíamos HidroAysén, pero no fue posible”.

-Cerrado el capítulo HidroAysén, ¿construirán nuevos proyectos, insistiendo en la hidroelectricidad?
“Nuestra estrategia continúa siendo aprovechar al máximo nuestro potencial hídrico, pero para eso se deben dar ciertas condiciones en el marco regulatorio. También incorporaremos de forma decidida generación en base eólica y solar, para que las energías de generación variable jueguen un rol muy importante a partir del 2020 o 2021”.

La generación renovable y el caso australiano
Otra de las preocupaciones del gerente general de Colbún, Thomas Keller, es cómo el sistema eléctrico nacional reaccionará a la creciente participación de energías renovables del tipo variable -como solar o eólica-, por lo que, dice, se debe establecer una generación base que entregue seguridad.

Y puso el ejemplo de Australia, en donde se obligó a las generadoras a tener un mínimo porcentaje de generación de base junto a las renovables no convencionales. Esto, luego de que sufrieran problemas en sus sistemas dada la intermitencia de algunas tecnologías. “Esa incorporación de renovables con variabilidad debe ir de la mano con asegurar la estabilidad y seguridad del sistema. Por eso, debe existir la generación de base para que el sistema funcione las 24 horas del día”, señala.

Oficializan liquidación de la sociedad
Ayer, a través de un hecho esencial enviado por Centrales Hidroeléctricas de Aysén, se oficializó la liquidación y el término del proyecto HidroAysén que desarrollaba el joint venture entre Enel y Colbún.

“El directorio adoptó esta decisión, fundadamente, debido a que el valor de inversión en generación y transmisión previsto para el proyecto HidroAysén, sus costos de explotación asociados y las perspectivas de mercado a largo plazo, permiten concluir que el proyecto no es factible en términos económicos, en todos los posibles escenarios de evaluación”, indicó el documento.
También vía hecho esencial, Enel Generación comunicó que el valor contable de la inversión en HidroAysén asciende a US$ 8 millones, aproximadamente, “el cual se espera será recuperable en el proceso de liquidación”.

[Directorio de HidroAysén pone fin al proyecto y acuerda devolver derechos de agua]