(Pulso) La primera reacción fue negativa: los títulos de Engie llegaron a caer 1,9% durante la jornada tras reportar una caída de 90,7% en sus ganancias en el primer trimestre en relación a igual período del año pasado. Sin embargo, cerca del cierre de la sesión los inversionistas se convencieron que la caída respondía a efectos no recurrentes y dieron un respiro al papel. Así, los títulos de la compañía cerraron con un retroceso de sólo 0,11% a $1.248,70 cada uno.

La utilidad de Engie se desplomó a US$19,7 millones en los primeros tres meses del año, sin embargo, aquello respondería a una alta base de comparación ante la venta del 50% de TEN durante el primer trimestre de 2016.

El Ebitda alcanzó los US$66 millones, una caída de 6,6% en relación a igual período del año pasado, cifras en línea con el consenso del mercado. Según comenta BCI, el retroceso se explica en gran medida por mayores costos de compra de energía, la aplicación de impuestos verdes y un incremento en costos de reducción de emisiones.