(Pulso) El conflicto laboral en Minera Escondida sigue dando que hablar pese a haber finalizado. Y esta vez por su efecto en la demanda energética en el Sistema Interconectado Norte Grande (SING), indicador que está directamente relacionado con la actividad económica de dicha región.

Y es que según el análisis realizado por Francisco Aguirre, socio de Electroconsultores, la demanda en el sistema que tiene el 23% de la capacidad instalada a nivel nacional, se vio reprimida en un 15% en promedio como consecuencia de la paralización de la productora de cobre más importante de Chile, y que representa cerca del 20% de la producción nacional.

En concreto, la demanda en el SING pasó de cerca de 55-50 GWh registrado los primeros días del segundo mes del año, periodo previo al inicio de la huelga de Escondida que comenzó el 9 de febrero, a oscilar entre los 38 y 45 GWh -alcanzando peaks de 49 GWh en marzo y descensos de 40 GWh en febrero- en los días siguientes al anuncio de la paralización, manteniéndose esta tendencia hasta el último día registrado del análisis, el 19 de marzo de este mes.

Cabe destacar, que la producción de Escondida durante enero no representó del todo su demanda energética máxima, ya que tal como han declarado desde la empresa, en dicho mes se habrían producido las ‘ruedas cuadradas’, que significa bajar la velocidad de los motores 20 o 22 kilómetros en promedio por hora, a 12 o 13 kilómetros por hora en pendiente, lo que se traduce en un menor consumo energético.

Si se toma el reporte mensual de la Comisión Nacional de Energía (CNE), en su análisis de este mes informa que la generación bruta en el mes de febrero fue de 1.322 GWh, 17% por debajo de los 1.594 GWh reportados en enero pasado y 16,9% por debajo de lo registrado en el mismo mes del 2016.

A nivel global, en tanto, es decir, considerando el Sistema Interconectado Central (SIC) -76% de la capacidad instalada-, la baja en relación con el mes pasado fue de 10,1% y 4,7% si se compara con febrero del año anterior.

Si se analiza por empresa, dos de las tres grandes productoras del Norte Grande, Engie y GasAtacama (incluye Celta), registran bajas en su producción año a año, siendo esta última la más perjudicada con retroceso de 76% en febrero, mientras que Engie baja un 34%.

Desde el sector energético sostienen que la demanda suele anticiparse a los resultados del Índice Mensual de Actividad Económica (IMACEC), ya que hay una directa relación entre el uso de energía y la producción de industrias. En este sentido, cabe recordar que desde el Ministerio de Hacienda ya proyectan un IMACEC a nivel nacional negativo para los meses de febrero y marzo como consecuencia de la huelga en Escondida, conflicto laboral que se extendió por 44 días y finalizó el jueves 23 de marzo, luego que los trabajadores optaran por acogerse al artículo 369 del Código del Trabajo, que extiende el contrato colectivo vencido en enero pasado por 18 meses.

Los costos marginales. La reducción de la generación en el norte del país, no se vio del todo plasmado en los costos marginales del SING, ya que en el segundo mes del año la barra Crucero 220 kV solo bajó su precio promedio en un 1,5% en relación con enero, pero presentó un alza de 24% si se compara con febrero de 2016. Esto, señala el informe de Systep, se enmarca en que estuvieron en mantenimiento mayor las unidades MIMB2 (2,8 MW por 14 días) y MIMB8 (2,8 MW por 4 días) de Minera Mantos Blancos, y las unidades ANG1 (276,9 MW por 19 días) y ANG 2 (281,3 MW por 13 días) de Angamos.

“Los costos marginales de febrero en demanda baja fueron marcados por el carbón, mientras que en demanda alta el costo marginal estuvo marcado por el diesel”, comenta el reporte.