(Diario Financiero) El proyecto de ley de Presupuestos para 2017 no sólo ofrece réditos electorales, según la lectura de varios dirigentes del oficialismo que miran las próximas elecciones municipales de octubre, sino que también una oportunidad para demostrar «gobernabilidad» a la ciudadanía. Por eso, el ministro de Hacienda, Rodrigo Valdés, aprovechó ayer la reunión con las máximas autoridades de la Nueva Mayoría para pedir una cosa: evitar la polémica, las tensiones, los intereses individuales y las diferencias innecesarias; y asegurar una tramitación lo más expedita y consensuada posible del erario del próximo año.

En el comité político en La Moneda, el secretario de Estado solicitó «orden» al conglomerado y reiteró que el presupuesto será responsable desde el punto de vista fiscal, con aumentos moderados del gasto y también del déficit fiscal efectivo, actualmente en 3,2% del PIB, según las últimas cifras de Hacienda.

No sólo eso, el jefe del equipo económico del gobierno explicó que La Araucanía tendrá un tratamiento especial en el erario del próximo año, debido a que es la región con mayor pobreza multidimensional, según los datos entregados por la encuesta Casen 2015 (26,2% de su población). Así, y por expresa petición del ministro del Interior, Mario Fernández, el presupuesto de esta zona del sur del país se suma a las «prioridades presupuestarias» del Ejecutivo para el próximo año, donde ya se encontraban salud, educación y seguridad ciudadana.
Valdés reiteró la petición al orden en el almuerzo con los parlamentarios que intengran las comisiones de Hacienda de la Cámara y el Senado, donde existe consenso en que la expansión del presupuesto se ubicará entre un 2,5% y un 3,5% y que el déficit efectivo no debería superar el 3,5% del PIB.
Otro de los focos del Presupuesto 2017, según concordaron legisladores oficialistas, estará en inversión, especialmente en obras públicas y vivienda, «para contribuir a la reactivación económica», afirmó el diputado Fuad Chahín, jefe de la bancada de la DC.
«No habrá detrimento en programas sociales. Al contrario, se mantendrán y, en algunos casos, se incrementarán gastos en inversión, mejorando la ejecución», complementó el senador del mismo partido, Andrés Zaldívar.
Con ingresos inferiores en relación a 2015, Hacienda aumentará la inversión pública en algunas carteras (Economía, Obras Públicas, Vivienda, Salud) reasignando recursos de programas con baja o nula ejecución presupuestaria. Aquí, la prioridad la tendrán las propuestas que sean compartidas por el oficialismo, según explicó el presidente del PC, Guillermo Teillier.
Así, el Presupuesto 2017 buscará reactivar la economía desde varios frentes. Uno de ellos será el aumento «responsable» de la inversión pública, pero el principal es la expansión moderada del gasto, que buscará, según el análisis entregado por Valdés a los parlamentarios oficialistas, complementarse con la política monetaria, al quitarle presión a la demanda, reduciendo los riesgos de inflación y entregando mayor margen al Banco Central, para mantener o reducir la tasa de interés referencial de política monetaria.
Además, según enfatizó Zaldívar, «es un presupuesto dentro de una norma contracícilica, pero no es regresivo, ya que el erario aumentó el pasado (2014) en 9,5% y se repite el incremento, ahora en 3% o 3,5%».
El próximo lunes, el ministro Valdés entregará más detalles del erario, cuando exponga el estado de la Hacienda pública en el Congreso.

«ASPIRO A QUE LA GENTE VEA QUE TENEMOS CAPACIDAD DE PONERNOS DE ACUERDO»

Reconoce que le gustaría una expansión en el presupuesto similar a la de este año, es decir, en torno a un 4,4%, pero es pragmático y sabe que las condiciones macroeconómicas al parecer no lo permiten. El diputado socialista, Manuel Monsalve, que preside la comisión de Hacienda de la Cámara, adhiere al planteamiento de Rodrigo Valdés y cree que no es oportuno utilizar los fondos soberanos. Además de otras definiciones.
– ¿Comparte los principales lineamientos expuestos hasta ahora por el ministro de Hacienda?
– El debate si es expansivo o no está zanjado. El gobierno ha reiterado que ha fijado una tarea, que es la responsabilidad fiscal, y eso implica una expansión moderada del presupuesto, que no está en la expectativa de algunos sectores de la Nueva Mayoría, que piensan que el Estado puede jugar un rol contracíclico mucho más potente. Como el actual es un problema más estructural, a diferencia de la crisis de 2008-2009, donde el estado inyectó cerca de
US$ 9.000 millones en la economía, hay que pensar en resolver los ingresos del país y no pensar que los ahorros pueden jugar un papel. Y los ingresos aumentan cuando el cobre mejora, donde tenemos poca incidencia; y cuando hay más actividad económica, que es donde nosotros tenemos que discutir e influir. Ese es el marco de la ley de Presupuestos 2017, que es una propuesta que no se puede desvincular de la política monetaria. Y al país le conviene que la tasa de interés no suba y ojalá baje.
– ¿Eso ha planteado Valdés en las reuniones con los diputados y senadores de Hacienda?
– Eso lo ha planteado de forma bastante explícita en distintas oportunidades y creo que han existido señales de integrantes del Banco Central que van en el mismo sentido.
– ¿Cuánto se juega Valdés con este debate, considerando los tropezones que tuvo en la reforma laboral, el salario mínimo y en desmunicipalización?
– Los traspiés no son del ministro de Hacienda. En la medida que no hay acuerdo, se equivocan el gobierno y la Nueva Mayoría. Por ende, aspiro a que el presupuesto sea visto como una oportunidad y que la gente vea que tenemos capacidad de ponernos de acuerdo en discusiones tan esenciales para el país.
– Por lo que señaló Marcelo Díaz, la propuesta de aumentar la PBS no fue recogida.
– Sobre eso, el ministro Valdés no se ha pronunciado. No ha dicho que no, pero tampoco ha dicho que sí; a diferencia de otras materias donde fue mucho más claro, como el caso de incrementar los subsidios en vivienda para generar actividad y empleo, y rediscutir los recursos del fondo de contingencia estratégica de la Ley Reservada del Cobre.

ERARIO DEL PRÓXIMO AÑO NO CONSIDERARÁ EL DEBATE DE PENSIONES

Presidentes de partido y jefes de bancada del oficialismo habían solicitado al gobierno atender el problema de las bajas pensiones en el Presupuesto 2017. «El debate se puede solucionar a través del Pilar Solidario, reasignando recursos de inversión pública que no se pueda concretar», expuso en una oportunidad el presidente del PPD, Gonzalo Navarrete, al término de un comité político. «Las prioridades del Ejecutivo tienen que sintonizar con las de la gente, y una de ellas son las pensiones. Esperamos del gobierno al menos tener una respuesta clara», agregó durante la misma semana, el jefe de los diputados de la DC, Fuad Chahín.

Incluso la bancada socialista elaboró un documento donde propuso «incrementar la Pensión Básica Solidaria a $ 110.000 mensuales», lo que tendría un costo asociado de $ 95.449 millones.
Pero la respuesta del gobierno será limitar cualquier aumento en las pensiones, cambio o reforma al actual modelo previsional al trabajo prelegislativo que encabeza el ministro del Interior, Mario Fernández, con todos los partidos con representación parlamentaria, y que este jueves a contar de las 17:00 horas tendrá su segunda reunión en La Moneda.
«Hay un proceso paralelo», expuso el vocero de gobierno, Marcelo Díaz, quien aseguró: «El pacto (en pensiones) no se ve reflejado en el Presupuesto 2017. Sigue caminos distintos, porque esperamos ofrecer al país un acuerdo nacional en pensiones, que mejore las actuales jubilaciones».
Y aunque en la bancada de diputados del PS no pierden las esperanzas, varios legisladores del conglomerado concuerdan en que Hacienda no considerará un incremento «poco notorio» en las pensiones solidarias y preferiría destinar esos recursos en las prioridades ya establecidas, como educación, salud y seguridad, y en inversión que permita generar actividad económica y empleo.