(El Mercurio) En las recientes licitaciones eléctricas, solo el 7,2% de los proyectos nuevos que se presentaron son hidroeléctricos, un porcentaje muy inferior a otras fuentes propias, como la eólica y la solar.

Matías Desmadryl, ex director de la Dirección General de Aguas (DGA) y actual socio de Carcelén, Desmadryl, Guzmán & Tapia, advirtió que esto es «una manifestación clara de la incertidumbre y retroceso que está generando la política de aguas que impulsa el Gobierno, materializada en el proyecto de reforma del Código de Aguas y en el de reforma constitucional que impulsa la Comisión Especial de Recursos Hídricos del Senado».

Esto -recalcó- va en contra de la misma política energética que ha liderado el ministro de Energía, Máximo Pacheco, que pretende aumentar el desarrollo de iniciativas de energías renovables. Aseveró que hasta ahora la discusión del proyecto de reforma constitucional ha girado en torno a terminar con la propiedad sobre los derechos de agua y a que el uso del recurso sea priorizado, entre otras cosas. Expresó que hasta ahora ninguna iniciativa busca fortalecer la DGA, entidad clave en la materia.

[Critican el rol de la DGA en el desarrollo de proyectos hidroeléctricos]