(ELECTRICIDAD 194) Una serie de normas técnicas, que se actualizan cada cuatro años, se encargan de velar por el cumplimiento de la seguridad en las banner conectasubestaciones eléctricas del país, caracterizadas por exigentes protocolos destinados a minimizar y evitar las posibilidades de que ocurran contingencias que interrumpan el suministro eléctrico.

César Acuña, docente de Ingeniería y Técnico en Electricidad y Automatización Industrial de Duoc UC de Concepción, señala a Revista ELECTRICIDAD que la principal regulación para la seguridad en estas instalaciones es la “Norma Técnica NSEG 20 E.p. 78, Electricidad”, donde se estipulan las condiciones mínimas de seguridad que se han de cumplir durante la construcción, montaje, operación y mantenimiento de las subestaciones transformadoras que operan con tensiones hasta 25 kV.

“El nivel actual de seguridad dentro de las subestaciones eléctricas es completamente logrado, debido a la estricta y rigurosa inspección cuando estas subestaciones se están construyendo y cuando están en funcionamiento. Las inspecciones son lideradas por la Superintendencia de Electricidad y Combustible (SEC) en conjunto con los profesionales de las empresas transmisoras y distribuidoras del área, las cuales hacen cumplir a cabalidad los puntos 5.1, 5.2, y 5.3 de la Norma Técnica NSEG 20 E.p. 78 ELECTRICIDAD que tratan acerca de los niveles de seguridad, aseguramiento de suministro y calidad del servicio de las subestaciones eléctricas”, profundiza el académico.

Jack Nahmías, jefe de la división de Ingeniería de Electricidad de la SEC, indica que también existe la Norma NSEG5 que está en proceso de banner jorpaactualización, que plantea la necesidad de que las subestaciones “cuenten con franjas de seguridad que impidan el contacto con elementos exteriores, como árboles u otros; que sus equipos estén libres de polvo combustible, de vapores ácidos y de gases inflamables; además de contar con espacios ventilados; con iluminación normal y de emergencias adecuadas; y contar con extintores, entre otras medidas”.

Mantenimiento

César Acuña menciona la importancia de los mantenimientos en las subestaciones, “que consiste en la revisión física, limpieza, lubricación, apriete de conexiones, así como pruebas mecánicas, eléctricas y dieléctricas”.
Según Nahmías, “los planes de mantenimiento son definidos por el fabricante y acondicionados por cada empresa, de acuerdo a parámetros como el clima, topografía y operación de la subestación, ya que no es lo mismo, un equipo instalado en la costa, que uno ubicado en el desierto o en la cordillera”.

Acuña precisa que los puntos más sensibles de una subestación son “los conductores y barras desnudas energizadas que están al alcance de la mano del hombre, tanto en subestaciones a la intemperie como en interior”, mientras que Jack Nahmías menciona a los transformadores y las celdas de operación, “que requieren planes de mantenimiento adecuados, los que generalmente son entregados por el propio fabricante al momento de la adquisición de estos”.

El docente del Duoc UC destaca la existencia de software para contribuir al mantenimiento de subestaciones. “Las empresas transmisoras y distribuidoras utilizan un sistema computacional llamado Sigar, el cual entrega información relacionada con la depreciación de los equipos que forman parte de las subestaciones eléctricas”.

Visión de la CNE

Danilo Zurita, profesional del Departamento Eléctrico de la Comisión Nacional de Energía (CNE) señala que un elemento a considerar en la seguridad son las configuraciones que tengan las subestaciones.

“El concepto de seguridad se asocia al impacto que tiene la instalación en el sistema y en función de ello se definen estándares de cumplimiento y criterios de operación y seguridad. No es lo mismo una subestación troncal de 500 kV que una subestación en derivación en alguna tensión inferior. Sus objetivos, diseños y protocolos operativos dependen de las características particulares de cada proyecto, características que la Norma Técnica agrupa y define estándares mínimos”, asegura.

A su juicio, “ciertas configuraciones de subestaciones enfrentarán de mejor o menor manera cierto tipo de contingencias, así por ejemplo una configuración de doble instalación hará mejor frente a otra configuración simple, con el consiguiente correlato en costo”.
“Esto es resultado de los análisis del desarrollo del sistema, en cada Plan de Expansión, el cual debe atender los requerimientos de la Norma Técnica de Seguridad y Calidad de Servicio y conjugarlos con los niveles de inversión que se requieren para llevarlo a cabo”, agrega Zurita.

En su opinión, “más allá de todo el esfuerzo en el desarrollo de las instalaciones, el sistema no está exento de fallas, pues los equipos mismos tienen probabilidades de falla intrínsecas a su naturaleza. El problema radica cuando estas fallas no se producen por fenómenos aleatorios, sino por la falta de mantenimiento y errores en protocolos de operación, entre otros”.