Rhona e I-Gard, empresa canadiense con más de 30 años de experiencia en el rubro, se aliaron por ofrecer a los clientes y comercializar resistencias de puesta a tierra, elementos de protección que permiten limitar la corriente por el neutro de un transformador o generador trifásico, durante una falla monofásica a tierra.

Desde Rhona destacan que instalar una resistencia de puesta a tierra conlleva las siguientes ventajas:

  • Limita el valor de las corrientes de falla ante defectos a tierra del sistema.
  • No introduce variaciones de tensión adicionales durante la operación normal de la red.
  • Correcto dimensionamiento de las resistencias evita la presencia de sobretensiones durante la falla, con lo que se logra una mayor seguridad del sistema eléctrico.

Portafolio

Las Tensiones disponibles son desde 0,4 hasta 34.5 kV y corrientes hasta 1000 A. Los tiempos de operación normales son 10 segundos, 1 minuto y permanente.

Los grados de protección más utilizados en estos equipos son: para uso interior IP10 y para uso en intemperie NEMA 3R, entre otras características.