(El Mercurio) Para aliviar los niveles de agua acumulada a través de los afluentes que conducen al embalse Rapel, Endesa -en coordinación con el Comité de Operaciones de Emergencia de la Región de O’Higgins- abrió las compuertas del lago artificial.

El río Rapel, formado por sus afluentes Cachapoal y Tinguiririca, registró la tarde del sábado un caudal de 1.885 metros cúbicos por segundo (m3 /s), 18 veces más que lo normal, que llega a los 103 m3 /s.

La intendenta (s) de O’Higgins, Teresa Núñez, señaló que el fuerte incremento de ese aporte no representaba problemas para la capacidad del lago artificial, que puede almacenar hasta 695 millones de m3, y aún estaba lejos de su cota máxima de 104 metros sobre el nivel del mar. «Para liberar los sectores anegados aguas arriba del lago y bajar los niveles de los afluentes», la medida fue adoptada a las seis de la tarde de ayer, dejando escapar alrededor de 400 m3 /s. Según se informó en la Onemi, la evacuación llegaría a un máximo de 1.000 m3 /seg.

Esta operación, puesta en práctica como una medida de seguridad, incluyó la coordinación con las comunas aguas abajo del lago, a fin de que también adoptaran medidas de prevención y seguridad ante el aumento del caudal del río Rapel.

La cifra de desaparecidos se elevó a cuatro en la región. La intendenta Núñez dijo que ayer se denunciaron más personas extraviadas, todos arrieros, en la misma zona de Termas del Flaco en San Fernando.

Hay 365 personas aisladas en la región, 200 de ellas trabajadores en Termas del Flaco, en la cordillera de San Fernando. Con respecto a estas últimas, Teresa Núñez afirmó que «un helicóptero del Ejército realizó un vuelo de reconocimiento y mañana (hoy) bajará a las primeras 25 personas, también esperando que mejoren las condiciones climáticas».

El aumento del caudal del río Cachapoal ya hizo que este desbordara ayer a la altura de Doñihue, lo que inundó tres casas. Las 15 personas afectadas están albergadas en domicilios de familiares. «No es una situación mayor», afirmó la intendenta, quien señaló que se está monitoreando el caudal del río en la localidad de California. Agregó que personal de Obras Públicas trabajó en el lugar para poner en marcha medidas de contención.

En la VI Región hay 709 personas afectadas, de las cuales 300 están damnificadas y siete cobijadas en un albergue de Santa Cruz. El suministro de agua potable fue restablecido en Rancagua y Machalí, y se suspendieron las clases en Graneros, Mostazal, Doñihue y Codegua.

Las lluvias alcanzaban hasta el 400% del registro normal de agua caída en la Región de Valparaíso, que sin embargo resistió en buena forma. Los mayores problemas se registraron en las comunas cordilleranas, donde las precipitaciones ocasionaron deslizamientos de terreno. Cerca de 60 viviendas fueron anegadas en la localidad de Pedrero, por el desborde del estero Pocuro, en la comuna de Calle Larga, mientras que otra casa se vio afectada en la comuna de Rinconada. En la provincia de San Antonio, cortes de agua afectan a 15 mil clientes de Esval en El Tabo, El Quisco y Algarrobo.