Son un nuevo actor estratégico (stakeholder) en el ámbito del relacionamiento con comunidades, que se han integrado como un participante relevante de la sociedad civil, junto a organizaciones ambientalistas y comunidades indígenas, dentro del sector energético. Se trata de las agrupaciones locales de ciudadanos que levantan la voz contra proyectos eléctricos en diversas regiones del país.

A juicio de los especialistas consultados por Revista ELECTRICIDAD estas asociaciones tienen un marcado carácter local, más que nacional, siendo las redes sociales la catapulta que les ha permitido aumentar su visibilidad, señala Matías Abogabir, director de la consultora Presencia Local.

Rodrigo Rivas, socio director de la consultora Valor Estratégico, plantea que la evolución de estas organizaciones encuentra sus raíces en la influencia que provocó la acción de “Patagonia Sin Represas”, el cual es el “precedente en las agrupaciones que se rebelan contra los grandes proyectos energéticos –principalmente hidroeléctricos y termoeléctricos– que hoy se presentan al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental”.

El uso de redes sociales en internet (como Facebook) es una de las principales características de estas agrupaciones. Rodrigo Rivas destaca el caso de la agrupación Puelo Sin Torres “que han crecido en estructura e impacto en la opinión pública en rechazo a la construcción de la central hidroeléctrica de pasada Mediterráneo en el Río Puelo, en la Región de Los Lagos, “sobre todo después del caso del actor Leonardo Di Caprio, quien a través de su cuenta de twitter demostró su descontento en relación al proyecto”.

En este escenario, Revista ELECTRICIDAD realizó un seguimiento de las principales agrupaciones sociales que se oponen a proyectos energéticos en distintas regiones del país, utilizando como plataforma de información las redes de Facebook, Twitter, Youtube y sitios web. Vea el detalle en la edición de abril de Revista ELECTRICIDAD que circula en los próximos días.