(El Mercurio) Las energías renovables no convencionales (ERNC) están ganando cada vez más terreno en la matriz de generación, y eso lo sabe bien Horacio Melo, ex director ejecutivo de Start-Up Chile, quien desde que dejó el programa estatal hace dos años se ha enfocado en sacar adelante su emprendimiento junto a sus socios José Luis Carvallo y Samuel del Sol. Y la apuesta ya está dando frutos.

Los tres emprendedores fundaron Solarity en 2014 y desde entonces no solo desarrollaron el proyecto y modelo de negocios, sino que a la fecha cuentan con tres clientes a quienes les están vendiendo energía solar fotovoltaica y varios otros en distintas etapas de desarrollo. A fines de 2014, además, levantaron US$ 650 mil de capital entre un inversionista francés y cuatro chilenos, entre ellos un family office y Carlos Valdivieso, ex socio de IM Trust.

“Hoy veo una industria que tiene futuro y que debiera desarrollarse en Chile y en el resto de la región”, dice Melo y explica que el negocio consiste en que las viviendas y las empresas tengan acceso a la energía solar fotovoltaica; es decir, generar electricidad, sin tener que hacer la inversión inicial. Para ello, se firma un contrato a largo plazo (15 a 20 años) entre Solarity y el cliente, mediante el cual la compañía se encarga del costo de los paneles, la instalación y mantención, en tanto el usuario solo paga mensualmente por la energía generada por los paneles, complementando el consumo de electricidad tradicional.

Melo y Carvallo afirman que el objetivo fundamental de su emprendimiento es generar ahorros operacionales a las empresas y viviendas y contribuir a la generación sustentable de la matriz. En promedio, cuenta Carvallo, el ahorro que obtiene un cliente es el equivalente al 30% de su consumo de energía tradicional. Se evita, además, la inversión inicial que, en general, para una casa supone unos $3 millones.

Hasta ahora se han enfocado en las empresas, con tres plantas de paneles y 120 kw instalados de potencia. Entre los clientes está la cadena de retail Sodimac, con quienes tienen una alianza para ir desarrollando su potencial de abastecimiento solar en las diferentes tiendas, siendo la próxima la de Copiapó.

Actualmente, además, están realizando una nueva ronda de financiamiento por US$ 4 millones. Parte importante de esos recursos estarán destinados a instalar de dos a cuatro megawatts. Con esto esperan tener entre 20 y 40 nuevas plantas solares en un plazo máximo de dos años. “Hemos tenido contacto con inversionistas en Chile y EE.UU. y un par ya mostró interés. Esperamos cerrar la ronda en junio o julio”, dice Melo.

Próxima fase: viviendas y salir al exterior

Melo y Carvallo cuentan que este año quieren entrar al negocio residencial, para que las casas y edificios puedan tener acceso a una energía más barata y limpia. Hoy están haciendo siete pilotos para evaluar y validar el sistema, para así ofrecerlo al mercado en los próximos meses. Al principio tendrán el servicio para Santiago, aunque la idea es que también se expanda a otras ciudades.

En el largo plazo los planes contemplan la expansión a otros países de la región. “Si la oportunidad es buena en Chile, en el resto de Sudamérica es aún mejor, porque la infraestructura eléctrica en otros mercados es más deficiente y ese escenario hace que este negocio sea más rentable”, explica Melo.

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