(Diario Financiero) Mala, aunque algo menos de lo que se esperaba, fue la partida para la economía chilena en 2016. Y es que si bien los pronósticos del consenso del mercado se deterioraron al punto de esperar una caída en el Indicador Mensual de Actividad Económica (Imacec) en enero, al final la cifra mostró una leve variación positiva.

De acuerdo al Banco Central, el Imacec creció apenas 0,3% el primer mes del año, comparado con igual lapso de 2015, anotando el peor desempeño desde marzo de 2010 (0,1%). La serie desestacionalizada no registró variación respecto a diciembre y exhibió un descenso de 0,5% en doce meses.

Según explicó el instituto emisor, la expansión de las actividades de servicios tuvo un efecto positivo en el resultado y, por el contrario, la minería y la industria manufacturera registraron bajas.

Los agentes de mercado agregaron que enero fue golpeado por una alta base de comparación (3,4% fue el alza de hace un año) y un día hábil menos en el calendario. Pero más allá de eso, destacaron que el dato reafirmó que la velocidad de crecimiento continúa baja.

Enero, el peor mes del año

Si bien la cifra estuvo por encima de las expectativas del mercado -que incluso apuntaban a una caída de hasta 1,1%- la visión de una economía desacelerada para 2016 se afianzó en el mercado, especialmente en el primer trimestre, donde los pronósticos apuntan a un PIB que no superaría el 1,5%.

“Este es uno de los datos más bajos de los últimos cinco años y sigue apuntando a una actividad bastante contenida sin drivers (factores) claros de repunte en lo próximo”, señaló el economista de CorpResearch, Mauricio Carrasco.

Desde BTG Pactual, Mario Arend afirmó que probablemente el Imacec de enero será el más bajo del año, aunque precisó que “aún veremos algunos meses con débiles cifras como marzo y julio, por base y efecto calendario, respectivamente”.

“Un deterioro externo significativo como el observado en enero, pero más permanente, podría llevar a cifras negativas. No obstante, hoy las perspectivas externas son de estabilidad”, opinó el economista de Inversiones Security, César Guzmán.

Así, los agentes coinciden en que este primer trimestre posiblemente sea el de desempeño más bajo de 2016. “Esperamos un crecimiento en torno al 1%. Vamos a ir de menos a más, pero con un ritmo de expansión muy bajo”, dijo Sebastián Senzacqua, de BICE Inversiones.

Para los meses siguientes, el economista de Banco Itaú Chile, Miguel Ricaurte, estimó que la actividad saldrá del “bache” actual, para estabilizarse en tasas de crecimiento promedio “algo por sobre 2%”, gracias al efecto de una moneda más depreciada en la exportaciones no mineras, “que deberían compensar, aunque sea en parte, el menor estímulo fiscal y las expectativas negativas de empresas y consumidores”.

Gobierno optimista

Desde Nueva York, donde participa de una reunión de la Alianza del Pacífico, el ministro de Hacienda, Rodrigo Valdés -a través de un contacto telefónico-, indicó que es de esperar que enero “sea el más bajo de este ciclo” y que en el escenario central “esperamos un crecimiento bastante más robusto hacia adelante”.

“Afortunadamente hemos tenido una cifra que ha sido positiva, que sin lugar a dudas nos llama a trabajar y a reforzar el trabajo”, dijo el ministro de Economía, Luis Felipe Céspedes.

Exportaciones e importaciones vuelven a caer en febrero

La actividad del comercio exterior chileno continuó floja en febrero. Tanto las exportaciones como importaciones registraron bajas, aunque con menor intensidad que en los meses previos, de forma que la balanza comercial marcó un superávit de US$ 597 millones.

Los envíos locales cayeron 6,5% anual, acumulando una disminución de 10,6% en los dos primeros meses del año. Esto respondió a una contracción de 7,7% en minería y de 7% en industria, mientras que las ventas agrícolas al exterior subieron un leve 0,4%.

Las importaciones retrocedieron 7,5% a raíz de un descenso en las compras de bienes de consumo e intermedios (1,6% y 16%, respectivamente). Aquellas de capital, en cambio, subieron 4,1% en el mes.

El economista de Scotiabank, Benjamín Sierra, espera que los resultados de marzo sean mejores, pero cree que tanto las exportaciones como las importaciones siguen en una zona de debilidad «y no se ven razones para un cambio tendencial muy importante en los próximos trimestres».

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