(Diario Financiero) El comercio exterior chileno sumó ayer nuevos signos de preocupación. Según informó el Banco Central, durante junio las exportaciones sumaron US$ 5.720 millones y las importaciones US$ 4.937 millones, lo que redundó en caídas de 6,2% y 10,7%, respectivamente.

El análisis de Santander destacó que los envíos nominales de cobre sólo crecieron 1,1% en doce meses, en circunstancias que los industriales disminuyeron 19%, debido -dijeron- “a la debilidad mostrada por nuestros socios comerciales latinoamericanos”.

Por el lado de las compras desde el exterior, aquellas de bienes de consumo se contrajeron 6,5% en el último año, mientras que las bienes de capital cedieron 17,4%.

Así, la balanza comercial cerró el primer semestre con un superávit de US$ 5.635 millones, superior en US$ 666 millones al mismo período de 2014.

Para distintas entidades financieras, estos resultados emergieron como nuevas señales del mal momento económico.

“A pesar de la depreciación del dólar y la baja base de comparación, los datos vuelven a confirman la debilidad de la demanda interna, adelantando magras cifras de inversión”, dijo Banchile Inversiones.

Santander aportó que a partir de la información de Cuentas Nacionales del segundo trimestre, el componente de Maquinarias y Equipos de la Formación Bruta de Capital volverá a mostrar una contracción interanual en el segundo trimestre (-11,5%), con lo que completará ocho trimestres de caídas interanuales.

Para el economista de Scotiabank Chile, Benjamín Sierra, los datos también sugieren que en el segundo trimestre la inversión habría profundizado su caída trimestral a casi 5% y el consumo rondaría el 2% de expansión.

“Es decir, confirma un panorama muy débil para la demanda interna, a pesar de un incremento importante del gasto fiscal”, aseguró.

El analista añadió que “no se ven elementos muy claros de que en la segunda mitad del año esta situación vaya a cambiar muy significativamente”.

Siguen desacelerándose las remuneraciones

Una nueva desaceleración mostraron durante mayo tanto los índices de remuneraciones como de costo de mano de obra. El primero registró una variación nominal de 6,2% en doce meses, mientras que el segundo una de 6,6%, según consignó el Instituto Nacional de Estadísticas (INE). Por actividad económica, intermediación financiera y construcción consignaron las mayores incidencias positivas mensuales en ambos índices. En esto influyeron principalmente el alza de comisiones por ventas y los ítems sueldo base e encentivos y premios. Las horas totales por trabajador anotaron 0,1%, debido a más horas ordinarias (0,5%) y contrarrestado por la significativa disminución de las horas extraordinarias (-9,9%). En doce meses, las horas totales pagadas por trabajador decrecieron (-0,5%), comportamiento explicado por la reducción de las horas ordinarias y extraordinarias (-0,3% y -5,4%, respectivamente).