(La Tercera) La judicialización de proyectos de inversión que tanto alude el sector privado, no parece estar afectando el desarrollo de iniciativas energéticas en el país. Así lo revela un catastro realizado por la Unidad de Gestión de Proyectos del Ministerio de Energía, al cual tuvo acceso La Tercera.

Con datos a julio de este año, el levantamiento de información de la cartera dirigida por Máximo Pacheco muestra que sólo un proyecto de generación eléctrica y otro de transmisión, entre un total de 69 iniciativas que están en construcción e iniciaron sus trámites de aprobación medioambiental, se encuentran paralizados producto de procesos judiciales o administrativos.

Se trata de la Central de Pasada Mediterráneo (210 MW / Los Lagos), de la empresa Mediterráneo S.A., y la línea de transmisión Centinela-Panimávida (1 x 220 KV), de Hidroeléctrica Centinela.

Tanto la central Mediterráneo como la línea de transmisión Centinela-Panimávida esperan una resolución del Comité de Ministros, ante reclamaciones contra sus respectivas Resoluciones de Calificación Ambiental (RCA).

“Por muchos años tuvimos una discusión pública sobre proyectos que se transformaron en emblemáticos. Eso instaló una idea de que en Chile estaba paralizada la inversión porque estaba judicializada”, dice Pacheco, haciendo referencia a los megaproyectos Castilla (2.100 MW / Copiapó) e HidroAysén (2.750 MW / Aysén), que fueron paralizados por orden de la Corte Suprema y el Comité de Ministros, respectivamente.

“La verdad es que hoy, como lo ha señalado el presidente de la Corte Suprema, los tribunales están dándole celeridad a la resolución de proyectos. Por lo tanto, se ha reducido significativamente el número de proyectos judicializados”, agrega la autoridad

De hecho, el catastro del gobierno de iniciativas paralizadas también incorporaba la Central Hidroeléctrica Cuervo (640 MW/ Aysén), de Energía Austral, proyecto que tenía pendiente la resolución de un recurso de reclamación en su contra, por parte del Tribunal Ambiental de Santiago. Sin embargo, la empresa titular del proyecto comunicó ayer que la instancia judicial resolvió aprobar la iniciativa, aunque sus opositores aún pueden apelar.

“El proyecto Central Hidroeléctrica Cuervo cumple con el marco regulatorio que rige al país”, dijo la empresa en un comunicado. “Nuevamente, una instancia judicial ratifica la aprobación ambiental de Cuervo, tal como lo hiciera la Corte Suprema en agosto de 2014”, agregó.

De todas formas, la central Cuervo aún debe esperar una resolución del Comité de Ministros, instancia que debe resolver reclamaciones pendientes en su contra. Por ello, la empresa Energía Austral comunicó que “continuará llevando adelante un diálogo abierto y participativo con la comunidad para explicar los alcances y características del proyecto y abordar los temas de interés de todos los actores involucrados”.

Proyectos nuevos

La baja paralización de proyectos energéticos producto de recursos judiciales o administrativos, contrasta con cifras que entregó a fines de 2014 la Sofofa, que implicaban inversiones detenidas, en todos los sectores de la economía (incluido el eléctrico), porUS$ 73.000 millones producto de Judicialización de proyectos.

El panorama, dice Pacheco, ha cambiado. De hecho, el catastro de la Unidad de Gestión de Proyectos del Ministerio de Energía, dirigida por el ex intendente de la Región Metropolitana de Santiago, Danilo Núñez, revela un significativo aumento de iniciativas en construcción y aquellas que han iniciado su tramitación ambiental.

De acuerdo al análisis del gobierno, existen 41 iniciativas energéticas actualmente en construcción en el país, y otras 25 que han presentado antecedentes al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (Seia) para su aprobación.

“Es claro, por los números que vemos, que en Chile ha habido un aumento muy significativo de centrales eléctricas en construcción”, dice Pacheco. “Hoy tenemos prácticamente 2.000 MW más de proyectos que están en plena etapa de desarrollo”, agrega.

Junto a ello, la autoridad también destaca las iniciativas que han iniciado tramitación ambiental, paso previo para que comiencen a construirse.

“Los inversionistas continúan presentando nuevos proyectos para aprobación ambiental. El año pasado, a esta misma fecha, teníamos 14 proyectos y hoy día estamos con 25 proyectos. Es decir, hemos pasado a tener 80% más de iniciativas que en 2014”, explica Pacheco. Lo anterior “es una demostración de que no sólo se están construyendo nuevas iniciativas, sino también se están adicionando proyectos a las etapas de aprobación ambiental”, acota.