(La Tercera) Esclarecer la gran incógnita de cómo crecerá la italiana Enel en Chile es lo que se ha estado trabajando con énfasis al interior del grupo Enersis durante los últimos meses. El avance soterrado para definir las directrices que tomará la compañía ha sido paralelo a la polémica que ha envuelto al holding eléctrico por el supuesto rol de recaudador de aportes para campañas políticas de quien hasta el martes lo presidía, el empresario Jorge Rosenblut. Su compleja situación quedó despejada tras su decisión de dar un paso al lado de la firma, en medio de la citación a declarar ante el Ministerio Público en calidad de imputado por la arista política del caso SQM.

Para los directivos y ejecutivos del holding ubicado en Santa Rosa 76 era “insostenible” la permanencia de Rosenblut, pese a su estadía de 15 años en el grupo. Su situación estaba “aletargando” los procesos internos, cuentan directores de la eléctrica, entorpeciendo principalmente un avance mayor en la propuesta de Enel para reestructurar Enersis. La italiana busca dividir a la segunda en dos holdings: uno local y otro con activos internacionales, para luego fusionar las operaciones. La fórmula es esperada con ansías por los accionistas minoritarios.

Al interior de Enersis califican el estado de la empresa como “expectante”, pues son muchas las aristas que se deben despejar. Tienen un nuevo controlador, se está realizando un fuerte proceso de modificación a su estructura y se desconoce cómo se enfrentará el futuro en términos de la cartera de inversiones del principal activo del grupo, como es la generadora eléctrica Endesa.

Y es precisamente en ese último tema en que Enersis dará su primera gran señal, ya que tiene listo un programa de inversiones denominado “cartera flexible”, con el cual busca trazar el futuro de la compañía en un horizonte de 10 años. Si bien al interior del grupo aún no se conoce el contenido del plan, un ejecutivo al tanto del proceso adelanta que se basará en un abanico amplio de proyectos que permitirá a la administración tener alternativas frente a posibles complejidades que puedan enfrentar las iniciativas que estén en curso y así reemplazarlas con celeridad.

El programa de cartera flexible está siendo “afinado” por la alta plana ejecutiva de Chile y también por Italia. La idea es darlo a conocer oficialmente en el directorio del 30 de julio -no existe prórroga, porque en agosto los italianos salen de vacaciones-, pero ya se habla de una reunión extraordinaria previa, para el 15 de este mes. La citación aún no ha sido confirmada oficialmente por la compañía.

Para los directores de Endesa y de Enersis, conocer el plan de negocios es clave. Por eso, en los últimos meses, los integrantes de la mesa de Endesa han exigido constantemente conocer las inversiones, cuenta un conocedor de las reuniones.

De largo aliento

Otra de las novedades que contempla el plan de negocios del grupo es el establecimiento de timing máximos que se les darán a las iniciativas desde que nacen hasta que entren en operación. El concepto usado en Santa Rosa es “permitting” y éste no debería superar los cinco años.

La decisión anterior no es una novedad. En marzo de este año, en Londres, al presentar el plan de inversiones global del grupo, el CEO de Enel, Francesco Starace, ya anticipaba esas limitaciones de tiempos. El objetivo, afirmaba, era evitar esperar hasta 10 años para desarrollar un proyecto de generación como sucedió en Chile con iniciativas como, por ejemplo, Punta Alcalde, hoy desistido por la compañía, o el propio HidroAysén, también removido de la cartera de inversiones. En la oportunidad, Starace planteó que cuatro años era un plazo justo para comenzar a obtener rentabilidades.

En cuanto a la composición del programa, al interior del grupo afirman que no están cerrados a ninguna tecnología, aunque plantean que el énfasis podría estar en desarrollar las potencialidades hídricas del grupo. Para eso, se estaría pensando en construir centrales de hasta unos 400 MW y seguir el ejemplo de Los Cóndores, central de 153 MW que utiliza las aguas del embalse El Maule, en la VII Región, más que enfocarse en unidades de pasadas.

¿La vuelta al carbón?

Otra definición es que también habrá termoelectricidad. De hecho, en el grupo ya se habla de dos centrales: una en Mejillones y otra en Totoralillo. Todavía no se decide, asegura un ejecutivo del grupo, si estas unidades serán a gas natural, utilizando GNL, o a carbón. Esta tecnología, señala la misma fuente, no estaría descartada, pese a la declaración de principios que Starace hizo en mayo pasado, cuando sostuvo que “la era del carbón ha terminado”.

“No podemos ser ajenos a la realidad chilena. El país requiere de todas las tecnologías, tomando en cuenta que en los últimos años hemos sido víctimas de una sequía inusual y extensa”, comenta un ejecutivo del grupo.

Sin embargo, al interior del holding conviven visiones distintas, pues explica otro ejecutivo, el carbón se escapa de los lineamientos que ha entregado Starace respecto del tamaño de los nuevos proyectos y de los tiempos que tomaría su puesta en marcha. Y eso, sin añadir el fuerte rechazo que la comunidad ha manifestado a ese tipo de energía.

El análisis a favor del carbón se ampara en los resultados que se han obtenido con Bocamina. Un ejecutivo explica que si se dan pasos firmes hacia el carbón será utilizando la misma tecnología avanzada que se aplicó en la segunda unidad del complejo ubicado en Coronel. Por eso, además, no se descarta que el plan de inversiones para Chile sea llamativo en términos de monto, pues debería incorporar el valor que se destinará para contar con este tipo de tecnología de punta.

Para reactivar Bocamina II, Endesa destinó US$ 190 millones para mejorar técnica y ambientalmente la unidad de 350 MW.

Reestructuración: ¿Salió el pie del acelerador?

Pese a que conocer el camino de inversiones que tomará el holding dará más tranquilidad al mercado, al interior de Enersis destacan que su elaboración y pronta presentación no tiene relación con Carter II, el plan de reestructuración que está impulsando Enel.

La propuesta en que se ha estado trabajando desde abril pasado no ha tenido grandes avances. Incluso, reconoce un director de Enersis, el avance ha sido lento.

Misma sensación tienen los integrantes de la mesa de Endesa, quienes estiman que la forma en que Enel propuso realizar la reestructuración de Enersis podría sufrir modificaciones, debido a la llegada del abogado Francisco de Borja Acha como nuevo presidente del holding. A eso suma el fuerte rechazo que tuvo la iniciativa en los accionistas minoritarios. A las críticas explícitas que planteó AFP Habitat, esta semana se sumó Cuprum, administradora de fondos de pensiones que también considera que el proceso propuesto por los italianos tiene la figura de una operación entre partes relacionadas.

Borja Acha, ex fiscal de España y único ejecutivo hispano que está en el círculo cercano de Starace, tendrá como principal misión avanzar y acercar posiciones entre los minoritarios y Enel para continuar con los cambios que se están proponiendo. El mercado recibe de buena forma su llegada y ya se habla de que durante el tercer trimestre podría haber más claridad sobre las principales dudas que genera el proceso, como es el impacto tributario y cómo se realizará la valorización de los activos que están involucrados.

Al interior del grupo se espera que el ejecutivo arribe a Chile la próxima semana, lo que al cierre de esta edición aún no estaba confirmado. Entre los planes que estarían contemplando para el nuevo presidente de Enersis destacan visitas protocolares con algunas autoridades de gobierno, como los ministros de Energía, Máximo Pacheco, o de Medio Ambiente, Pablo Badenier. Lo que es seguro es que el abogado estará presente en la nueva reunión de directorio de Enersis, la que podría producirse en la primera quincena de julio.

Acercamiento comunitario

Otro ejecutivo clave en el grupo y que tendrá un rol relevante una vez que se conozca el plan de inversiones será el country manager de Enersis y subgerente general del holding, Daniel Fernández. El ingeniero será el encargado de velar para que los nuevos proyectos realmente se concreten, es el responsable de los resultados que obtenga el grupo en Chile y de hacer que el país crezca dentro de la geografía en la que opera Enel.

Una situación que no ha ocurrido en los últimos años. El analista de EuroAmérica, Alfredo Parra, explica que la expansión de Endesa ha estado marcada por Colombia, que desde 2010 crece más que Chile en términos de Ebitda.

Lo anterior, añade el analista de CorpResearch, Sergio Zapata, también se da, porque el mercado de generación chileno es mucho más maduro que el del resto de Latinoamérica, lo que limita las opciones de crecimiento.

Pero Fernández, junto al gerente general de Endesa, Valter Moro, han realizado un trabajo intenso de relacionamiento con las comunidades. La primera señal de ese cambio se dio esta semana con la reapertura de Bocamina II, central que estuvo un año y seis meses fuera del sistema. Moro es experto en carbón, ya que antes de llegar a Chile era jefe de planta de una carbonera en un pueblo de Italia.

La búsqueda de acercamiento con la comunidad se está haciendo con todas las iniciativas de Endesa. Ambos ejecutivos, de hecho, fueron hace dos meses a Ralco y se reunieron con las comunidades mapuches del Alto Biobío.

En la zona, relata un ejecutivo del grupo, había muchas críticas desde la comunidad por el abandono de la empresa tras comenzar a operar la central hidroeléctrica. Como resultado de esa reunión, agrega la fuente, se instaló una nueva mesa para conversar con la comunidad y revitalizar el apoyo de la firma a la zona. Igual se hará en Taltal, donde la eléctrica analiza cerrar el ciclo combinado (utilizar los vapores que salen de las turbinas que queman gas natural) que opera ahí.

En Enersis resaltan una buena evaluación de la nueva Gerencia de Sostenibilidad, creada hace cuatro meses en Enersis y que fue una de las primeras medidas adoptadas por Starace cuando visitó el país. El CEO de Enel sostuvo en la oportunidad que la compañía no iba a realizar inversiones que estén en contra de la población y que “las comunidades donde estamos desarrollando proyectos verán los cambios”.

La decisión, dicen en la firma, ya estaría dando frutos positivos.