La tecnología híbrida solar inteligente considera la combinación de dos o más fuentes convencionales de energía con un sistema solar, con miras a lograr un ahorro en los costos de sectores como el agrícola, la minería o incluso comercios.

José Miguel Ferrer, Director de Desarrollo Internacional de Negocios de Solarcentury para Latinoamérica, comenta que para comprender su mecánica basta con imaginar –por ejemplo- una instalación convencional en la que operan la red eléctrica local y grupos de generadores que se activan, en caso de interrupción de la primera o si ésta misma es inexistente. Si al sistema tradicional se le añaden paneles solares, las diferentes tecnologías trabajaran conjuntamente, priorizando en base al ahorro. Es decir, durante el día trabajarán los paneles solares y en días nublados o durante la noche, operarán los sistemas convencionales. En caso de que la instalación requiera mayor potencia, los paneles se sincronizarán con la red o los generadores para suministrar la demanda precisada, explica el ejecutivo.

Desde la compañía resaltan que esto no solamente representa un ahorro significativo para la economía de las empresas, además puede resultar una atractiva fuente de ingresos si la normativa local así lo permite. Muchos negocios obtienen ingresos extra, gracias al remanente de energía que venden a la red de suministro eléctrico. Los adelantos tecnológicos han hecho que el retorno de la inversión sea más atractivo que nunca, de 3 a 5 años, lo que lo hace una interesante opción para empresas y el gobierno, además de que es gratuita.

El ejecutivo comenta que otra tendencia entre las empresas, muy relacionada con la tecnología hibrida y de gran importancia para Chile, es la transición que muchas están llevando a cabo hacia un modelo de negocio más responsable y sostenible. Al hibridar las fuentes energéticas se reduce el consumo de combustible y, por tanto, las emisiones de CO2 liberadas a la atmósfera, agrega.

La alta y estable radiación, a lo largo del todo el país y un clima político favorable a las fuentes de energía renovables, hace que ya estén trabajando con diversas industrias en Chile para implantar sistemas híbridos, indican desde Solarcentury.

“Estoy convencido de que acá el potencial es muy grande para los sectores más importantes de la economía, ya que el impacto puede ser muy positivo para su crecimiento y competitividad. Además del área minera, estamos entablando conversaciones con empresas del sur del país que trabajan con salmón o la industria del vino, además de pequeñas y medianas empresas, en donde el mínimo ahorro tiene un gran impacto en los resultados”, sentencia Ferrer.

El profesional comenta que la adaptabilidad de esta tecnología ha llevado a Solarcentury a implantarla como solución energética para una plantación de té en Changhoi (Kenia), donde tenían una red eléctrica intermitente que les hacía consumir mucho combustible. El sistema híbrido que implantamos, genera un ahorro energético que está posibilitando un mejor posicionamiento de la empresa, en una industria tan competitiva como la del té.

Otro ejemplo, es el de “Garden City Mall”, uno de los mayores centros comerciales de Kenia, donde el sistema solar está integrado en las diferentes cubiertas del estacionamiento, las que abastecerán  las necesidades de los comerciantes del centro, reduciendo drásticamente el consumo de combustible.

“Cada proyecto que analizamos es diferente y cuenta con características peculiares, pero en todos ellos nos encontramos con empresarios con una clara visión, centrada en convertir sus negocios en estandartes de la vanguardia y la innovación, negocios altamente competitivos y energéticamente sostenibles”, agrega el ejecutivo.