(La Tercera) La Cepal revisó a la baja sus proyecciones de crecimiento para América Latina y el Caribe en 2015 en un contexto global menos dinámico que lo previsto a fines del año pasado. El recorte coincide con la advertencia del Fondo Monetario Internacional (FMI) de que la economía global se enfrenta a un período de menor crecimiento potencial.

La Cepal mantuvo en 3% su expectativa de crecimiento para Chile, pero redujo de una expansión de 1% a cero su proyección para Argentina y de 1,3% a una contracción de 0,9% la de Brasil, además de ampliar de 1% a 3,5% su estimación de la caída del PIB de Venezuela.

En la mayoría de los países de la región se ha sido intensivos en el gasto público, como lo ha recomendado la Cepal en diversas ocasiones para salir de la crisis, pero no todos lo han hecho en infraestructura productiva.

Con las grandes economías de la región fuera de juego, la entidad anticipa que Sudamérica tendrá un crecimiento cero este año. Si se suman México y Centroamérica y el Caribe, la región se expandiría 1%, casi lo mismo que el 1,1% que la Cepal estima para el año pasado y la mitad del 2,2% que preveía en diciembre.

Este sería el peor desempeño de las economías del bloque desde la crisis de 2009, cuando Sudamérica se contrajo un 0,3% y la región en su conjunto lo hizo en 1,3%.
La entidad argumentó que “con excepción de Estados Unidos, las proyecciones de crecimiento han sido revisadas a la baja en los países industrializados, y las economías emergentes se siguen desacelerando”.

A esto, añadió la Cepal, se suma la mayor volatilidad financiera internacional y el fin del llamado “superciclo” del precio de los commodities que ha afectado a la región.

La Cepal subrayó la heterogeneidad en la intensidad y forma en que los choques externos han impactado, precisando que las proyecciones de crecimiento de aquellas especializadas en la producción de bienes primarios, en especial petróleo y minerales, son las que han experimentado las mayores bajas (Sudamérica y Trinidad y Tobago), mientras que aquellas con mayor vinculación a la economía de Estados Unidos, y que se benefician de la caída del precio del crudo, registran las mejores proyecciones: Centroamérica y el Caribe de habla inglesa.

[Cepal: Economía de América Latina y el Caribe crecería en torno a 1% en 2015]

Límite de velocidad

Aunque hay economistas que creen que tras el decepcionante crecimiento del primer trimestre la economía global está a punto de repuntar, el FMI advirtió ayer que desde la crisis financiera global las economías “enfrentan límites de velocidad más bajos”.

Bruce Kasman, economista jefe de JP Morgan, dijo que desde 2010, el crecimiento global ha promediado 2,8% en el primer trimestre, algo menos que el 3% para el año. Este año, la expansión fue de apenas 1,7% “Proyectamos un repunte en el segundo trimestre, con EE.UU. liderando el camino”, dijo Kasman a Bloomberg. El prevé un repunte a 3% este trimestre y a 3,3% el tercero.

Andrew Kenningham, economista senior de Capital Economics, apunta a la mejoría en los sondeos de confianza empresarial como reflejo de una fortaleza subyacente en la economía internacional. “Ahora está claro que hubo una caída brusca en el crecimiento global en el primer trimestre”, declaró a Bloomberg, “pero es probable que la actividad repunte”.

Pero el FMI, en los capítulos analíticos del Panorama Económico Mundial, cree que las tasas de expansión más bajas de muchas economías tras la crisis responden a que el crecimiento potencial es más bajo.

En las economías avanzadas, dice el Fondo, la declinación en el crecimiento potencial responde alos efectos de la crisis en el crecimiento de capital y a un menor crecimiento potencial del empleo debido al envejecimiento de la población. Esto debería mejorar ligeramente en el mediano plazo, a medida que se acelere el crecimiento del capital con el producto y la inversión recuperándose de forma gradual.

En el caso de las economías emergentes, la declinación del crecimiento potencial durante la crisis se explica por una reducción en el crecimiento de la productividad total de los factores. El FMI prevé una mayor declinación en el producto potencial de los emergentes en el mediano plazo, debido al envejecimiento de la población, una inversión más débil y un menor aumento de la productividad a medida que las brechas tecnológicas entre estas economías y las avanzadas se estrechan.