(Pulso) Aunque Chile no es un país relevante en el listado de los países productores de petróleo y gas a nivel mundial, la explotación de las reservas existentes en Magallanes es clave para la economía de la región más austral del país.

Por ello, la reciente decisión de GeoPark de suspender sus actividades exploratorias en la región, adoptando un modelo flexible respecto de sus inversiones a nivel internacional para hacer frente a la baja del petróleo, generó preocupación en la zona y también en ENAP, que es socia de la compañía en tres de los seis bloques de exploración que la multinacional opera en Chile.

Hace algunos días, la estadounidense divulgó su último update de operaciones y exploraciones, en el cual se anunció un cambió en 180° en su foco de nuevos proyectos, pasando de una estrategia centrada en el crecimiento a una mirada más conservadora, atendiendo a las condiciones del mercado.

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Este enfoque, señala el documento, se basa en los principios de “reducir el trabajo y el programa de inversiones para mantener la flexibilidad y mantener la solidez del balance”. “El foco es dar prioridad a proyectos de generación de flujo de efectivo más rápidos de menor riesgo, mayor retorno, y hacer más con menos. Esto incluye implementar operativos administrativos y de carácter, y de reducción de costos de capital”, señala el documento.

La compañía, con operaciones en Colombia, Perú, Argentina y Brasil, además de Chile, tiene una cartera de unos 85 proyectos atractivos que estaban inicialmente en su plan de negocios para este año. Seis están en Chile: tres le pertenecen en 100% (Fell, Tranquilo y Otway), mientras que otros tres, Isla Norte, Campanario y Flamenco, los mantiene en asociación con la estatal ENAP. En Isla Norte, la estatal chilena es dueña del 40%, mientras que en los otros dos llega al 50%. En todos ellos es Geopark el operador.

El plan 2015 de la compañía privada a nivel internacional considera ajustar sus proyectos de acuerdo con las variaciones de precio del petróleo. Así, a un precio de US$80 por barril, Geopark considera la realización de entre 40 y 50 proyectos. Si la cotización del energético cae a US$65, la cifra baja a entre 20 a 25 proyectos, mientras que si el precio se ubica entre US$40 y US$50 -el nivel actual- la cifra llega a entre 5 y 10 zonas de exploración.

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“Con la continua caída del precio del petróleo, GeoPark fue capaz de girar y ajustar su selección de los proyectos a los que corresponden al nivel de precios del petróleo más bajos. Desde finales del año pasado, la compañía ha llevado a cabo un programa de reducción de costos decisiva para asegurar su capacidad tanto para maximizar el programa de trabajo y preservar su liquidez”, explica la empresa.

Así, ajustándose a la situación actual de precios, la firma considera invertir entre US$60 millones y US$70 millones, el que se concentrará en los pozos Tiguana y Tua, en el bloque Llanos 34 en Colombia, el cual “tiene el menos riesgo de producción y atractivos niveles de retornos y oportunidades de crecimiento”.

Para Chile, al igual que en Argentina, Brasil y Perú, destinará “inversiones menores”, de acuerdo con su balance.

Preocupación estatal

Ayer, el crudo cerró en los mercados internacionales en US$49,23, cifra que se ubica en el rango bajo de las expectativas de GeoPark.

Consultada la compañía en Chile, se señaló que el plan corresponde a una decisión de la matriz y que no significa la salida de GeoPark del país, pues seguirá produciendo en los bloques en que opera. Aún con ello, la decisión de la estadounidense generó malestar entre los trabajadores de ENAP, socia de GeoPark en tres bloques, quienes mediante un comunicado público señalaron que “sería impresentable aceptar ahora una postergación de la exploración, sólo porque el valor del petróleo se desplomó a nivel internacional”.

Esto, luego de que GeoPark solicitara, según el sindicato, la suspensión formal de las actividades exploratorias.

Según el presidente del sindicato de ENAP Magallanes, Alejandro Avendaño, ni ENAP ni el Estado pueden acceder a una solicitud de postergación de la exploración, pues la crisis de reservas de gas que existe en Magallanes no puede depender de los vaivenes de los mercados internacionales. Agregó que analizarán si es posible que ENAP recupere estos bloques.