*Desde Nova Scotia, Canadá

En el marco de una misión técnica-comercial organizada por la Embajada de Canadá, especialistas chilenos tuvieron la oportunidad de conocer una innovadora propuesta undimotriz.

Se trata de una tecnología que capta la energía de las olas y mediante un sistema de compresión de aire genera electricidad. En palabras simples, explicó a este medio Jim Matei, socio fundador y creador del sistema que pertenece a la empresa AOE (Accumulated Ocean Energy Inc.), este funciona como un «bombín para bicicletas. La tecnología, que es bastante sencilla y limpia, consta de una boya, un sistema de generación y anclaje», detalló Matei.

Aplicación

Además de generar energía, el sistema puede, al mismo tiempo, desalinizar el agua, «lo que podría despertar el interés del sector minero en Chile. Cabe recordar que en el mundo en 2013 se desalinizó el 1% del agua a un costo de US$14 billones», subrayó Jim Matei, quien aseguró que con una sola boya se pueden desalinizar 5 millones de litros de agua diarios.

Y para la acuicultura también tiene una aplicación concreta. «Agregando algunos componentes esta tecnología puede oxigenar el agua y así mitigar las enfermedades, especialmente en la salmonicultura», explicó el especialista de AOE.

Testeos

En 2012 la compañía canadiense realizó un proyecto piloto con una boya ubicada en Vancouver Island, en la provincia de British Columbia. Debido a los resultados positivos que obtuvieron, comentaron en AOE, en diciembre instalarán 3 boyas más en un lugar diferente.

Como tercera fase la idea es probar el sistema completo que consta de 10 boyas, las que generarían 1 MW de energía. El costo de esta tecnología es de alrededor de US$5 millones de dólares.

Actualmente AOE se encuentran trabajando en conjunto con la Iniciativa Undimotriz de la Costa Oeste, West Coast Wave Initiative (WCWI) que es un centro público privado y quienes a través de modelaciones realizan testeos y calibraciones de la tecnología.

 

Comunidades

Una de las prioridades de la compañía es la relación con la comunidad. «En las localidades donde ubicamos nuestros dispositivos siempre trabajamos cerca con pescadores y pueblos originarios. Ellos cuentan con un conocimiento muy valioso. De hecho, para la segunda fase que realizaremos en diciembre, trabajaremos estrechamente con el pueblo T’Souke», concluyó Jim Matei, socio fundador y creador del sistema.