(Pulso) Mientras Arabia Saudita sigue insistiendo en que continuará inundando el mercado de petróleo barato, otros miembros de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) están sufriendo. Venezuela, por ejemplo, ha gastado miles de millones de dólares para evitar un default, dejando sus reservas en moneda extranjera en un mínimo de diez años. Mientras, en Nigeria, las autoridades luchan para detener una liquidación de la moneda que la ha dejado en su mínimo histórico, ejemplifica Bloomberg.

Ayer el grupo de doce países que es responsable de aproximadamente el 40% del suministro mundial de petróleo, dio a conocer sus proyecciones para la demanda del crudo y estimó que esta podría caer a su mínimo en 14 años de 28,2 millones de barriles diarios en 2017, según el informe anual del grupo, World Oil Outlook, dado a conocer ayer. Se trata de un recorte de 600 mil barriles diarios en comparación con el reporte del año pasado y 800 mil barriles por debajo del monto requerido este año. “Estamos preocupados, pero no hemos entrado en pánico”, dijo el secretario general de la OPEP, Abdullah al-Badri, en una conferencia de prensa sobre las perspectivas para el mercado en 2014.

Pero esa opinión no es compartida por todos. El ministro de petróleo de Venezuela (y representante de ese país ante la OPEP), Rafael Ramírez, dijo ayer que el precio del crudo es “una preocupación para todos”, tras una reunión con su par de Arabia Saudita, Ali al-Naimi.

Los precios del petróleo se han desplomado desde mediados de año en medio de especulaciones de que el suministro mundial está superando la demanda. El WTI, referencia para Chile, ha caído 27,89% desde su peak el 20 de julio. Sólo ayer tuvo una caída de 1,07%, cerrando en US$77,92 el barril. Mientras, el Brent ha retrocedido 28,69% desde su máximo del 19 de julio. Ayer cedió 0,96%, terminando la jornada en US$82,44, el menor nivel desde octubre de 2010.

Además, los expertos temen que la OPEP no hará lo suficiente por evitar la superabundancia de petróleo cuando se reúna el 27 de noviembre para discutir la producción. De hecho, los principales productores de la OPEP están reduciendo los precios para competir con la producción de petróleo de esquisto de Estados Unidos, resistiendo el llamado de países como Venezuela a reducir la oferta.

“Esto refleja cómo Arabia Saudita no está dispuesta a perder participación de mercado y, por lo tanto, está en una franca competencia con la producción de esquisto”, afirma a PULSO el ex gerente de la petrolera venezolana, PDVSA, Juan Fernández, desde EEUU. “De hecho, los clientes de Asia de la petrolera Saudí Aramco reciben esta semana un descuento de US$1,15 por barril, diez centavos mayor que para otros clientes”, sostuvo.

“Un tema complejo en la próxima reunión de la OPEP es compaginar las necesidades de los países miembros del cartel, en donde los estimados del precio por barril para sus economías es diferente”, asegura Fernández. Según explica, Nigeria requiere un barril en US$ 126, Venezuela un rango de entre US$ 120 y US$ 165, Irán alrededor de los US$120, otros países como Arabia Saudita, Kuwait, Emiratos Árabes Unidos, se estima por debajo de los US$80 por barril.

Proyecciones de precios. Según las proyecciones dadas a conocer ayer por la OPEP para el resto de la década se espera un precio nominal constante de US$110 el barril, pero cae en términos reales hasta US$95 el barril para 2020. Hacia adelante, los precios en términos reales se asumen en cerca de US$100 el barril para 2035, con un leve incremento hacia 2040. Los precios nominales alcanzarán los US$124 el barril para 2025 y US$177 el barril para 2040, anticipó el organismo.