*Desde Nova Scotia, Canadá

En el contexto del International Conference on Ocean Energy (ICOE) que se desarrolla en estos momentos en la provincia de Nova Scotia, una delegación chilena se reunió con representantes del Centro canadiense de Prueba de Turbinas Hidrocinéticas (CHTTC, por sus siglas en inglés).

Esta entidad tiene el objetivo de proporcionar a las comunidades remotas una solución limpia a través de la instalación de tecnologías de generación de energía de las corrientes de los ríos de pequeña escala.

En el río Winnipeg, en la provincia de Manitoba, los investigadores del Centro ya han testeado 6 turbinas para producir energía de las corrientes de los ríos por lo que cuentan con una cantidad importante de información técnica que podría ser transmitida a otras partes del mundo, como a Chile. “Nosotros trabajamos en lugares remotos de Canadá por lo que perfectamente podríamos realizar pruebas en este mismo tipo de localidades en Chile”, explicó a este medio Eric Bibeau, director de CHTTC.

CHTTC ha instalado y testeado turbinas tanto en el lecho de los ríos como en zonas intermedias y en superficie (sobre estructura flotante). “Es importante para la tecnología testeada que exista como mínimo una velocidad de caudal de 1.8 metros por segundo, aunque lo ideal son 2.5 metros por segundo”, explicó Eric Bibeau. El especialista agregó que aunque el enfoque está en tecnologías para ríos, las turbinas también podrían ser aplicadas en el océano.

Estudios

El Centro de Pruebas congrega a fabricantes de turbinas, investigadores y empresas generadoras.

Las pruebas las han realizado en British Columbia, Territorios del Noreste, Quebec y Manitoba y existen oportunidades de desarrollo de la energía de las corrientes de los ríos en todo Canadá.

Para los desarrolladores interesados en testear sus tecnologías, CHTTC gestiona todos los permisos incluyendo los ambientales, pone a disposición el espacio físico en el río y provee los equipos y la infraestructura (botes o estructuras flotantes, si son necesarios) además de realizar las mediciones y modelaciones.

En este momento el centro también se encuentra evaluando el potencial impacto que podrían tener las turbinas en la fauna marina. Se observa en detalle el seguimiento migratorio de los peces para ver si existe algún cambio y relación con la instalación de este tipo de turbinas. Además, se realizan estudios de los ruidos emitidos por las turbinas comparándolos con otras fuentes de emisiones.

Financiamiento

Este centro fue fundado en 2012 gracias al financiamiento del Gobierno Federal canadiense que consistió en 2,5 millones de dólares en un plazo de 4 años.

Estos fondos se enmarcan en la hoja de ruta establecida por el gobierno canadiense para las tecnologías de energías marinas.