(El Mercurio) Egidio Churra (55) es pastor de camélidos y dice que es un privilegiado por vivir en contacto con la naturaleza, cerca de Visviri y de la triple frontera con Perú y Bolivia, unos 270 km al noreste de Arica, a cuatro mil metros de altitud.

También porque es uno de los pocos lugareños, junto con oficinas de servicios públicos, con suministro de luz eléctrica más de dos horas al día. “Tengo paneles solares en mi casa y ahorro plata porque la bencina para el motor -generador- está muy cara”, añade.

Él vive en General Lagos, la comuna ubicada más al norte del territorio nacional, y será uno de los 600 residentes del área, que equivalen al 0,25% de los habitantes de la Región de Arica y Parinacota, beneficiados con un plan de electrificación en que el gobierno regional invertirá $805 millones.

Las obras comenzarán en noviembre de este año, se extenderán hasta octubre de 2015, y abarcarán siete poblados, con postes, subestaciones de distribución, medidores y equipo regulador de tensión.

“Con luz permanente podremos explotar en forma industrial la fibra de lana de camélidos y faenar su carne en un matadero”, dice el alcalde Gregorio Mendoza.

General Lagos es una de las últimas comunas del extremo norte del país que aún no se incorporan al Sistema Interconectado del Norte Grande, que abastece de energía eléctrica a las regiones de Arica y Parinacota, Tarapacá y Antofagasta.