(Diario Financiero) La imposibilidad de renovar su contrato de suministro eléctrico a un precio fijo, obligó a Metro a suscribir un convenio en una modalidad que la empresa calificó como «flexible» y que en sus primeros tres meses de vigencia, le implicó a la estatal un alza de 77% en su factura de energía. El 1 de abril pasado entró en vigencia el nuevo convenio de abastecimiento que suscribió, el cual, según la información proporcionada por la empresa en su estado de resultados a junio, «considera el precio de la energía a costo marginal (precio de mercado)», dijo la empresa.

En virtud de lo anterior y de acuerdo con los informes de Metro, entre abril y junio recién pasados, sus compras de energía, que en su mayoría corresponden a electricidad y en menor medida a diésel, ascendieron a $ 13.904 millones, un monto que es muy superior a los $ 7.842 millones que reportó en el mismo trimestre del año anterior. En el segundo trimestre de este año, el costo marginal de la energía en el Sistema Interconectado Central (SIC), que entre Taltal y Chiloé abastece a más del 90% de la población nacional, factor que representa la operación de la unidad menos eficiente en un momento determinado y al cual se valorizan las transferencias de energía entre generadoras, promedió US$ 156,9 MWh, lejos de la media de US$ 88,9 por MWh registrada en septiembre. Hasta marzo de este año y durante una década, la empresa de transporte público fue abastecida por la distribuidora Chilectra en una fórmula en que la energía se valorizaba a precio regulado y fijo, que rondaba los US$ 80 por MWh. Este nivel permitió que durante los primeros tres meses de este año Metro destinara a la compra de energía sólo $ 7.784 millones, es decir, cerca de la mitad de lo que desembolsó los tres meses siguientes.

Impacto en los pasajes
Enorchile, generadora ligada al empresario Carlos Cardoen, atiende a la estatal, en el marco de un convenio a tres años que expira el 31 de marzo de 2017. Fuentes de Metro explicaron en su momento que dicho plazo era adecuado, ya que en ese momento las condiciones de precio de la energía serían más favorables y además las generadoras contarían con capacidad suficiente para contratarse con clientes libres. Sin, embargo, las estimaciones de la industria apuntan a que la estrechez del mercado eléctrico podría mantenerse más allá de 2018. El precio de la potencia y de la energía eléctrica es uno de los factores del polinomio de indexación, que junto al IPC, euro y dólar -que en el tercer trimestre escaló- también se componen la estructura de costos de largo plazo de la empresa y cuya variación incide en la tarifa plana de $ 302,06 por pasajero transportado validado que rige para la estatal desde 2012. Conocedores del tema explican que una variación muy abrupta de este último valor, que se descuenta del pasaje del Transantiago (que es mayor), podría desencadenar un alza en esta tarifa que es la que cancelan los pasajeros, a menos que la autoridad la cubra con el subsidio que entrega para la operación del sistema de transportes.
Seguidilla de sobresaltos

Corte de luz
A fines de agosto pasado, un corte de energía obligó a evacuar la Línea 5 de Metro, lo que originó diversos problemas en el desplazamiento de las personas, no sólo en el tren urbano, sino que en toda la red de Transantiago.
Falla de material
Dos semanas antes, la fisura en un riel obligó a mantener cerrada durante prácticamente todo el día la Línea 4. La suma de estos acontecimientos provocó la salida del gerente de Mantenimiento de la empresa estata.
Comisión auditora
Todos estos sobresaltos, ocurridos con pocas semanas de diferencia y a los cuales se sumaron protestas ciudadanas por el alza registrada en los pasajes en ese mismo período, derivaron en la conformación de una comisión externa que revisará las políticas de mantenimiento. El grupo está formado por Jorge Champin, Jorge Cornejo, Alberto Botteselle y los franceses Guillaume Bougeard, Pierre Leprisé y Serge Lagrange.