Sebastián Pizarro, presidente de la Asociación Gremial de Pequeños y Medianos Generadores de Energía (GPM AG), junto con su vicepresidente, José Manuel Contardo y el asociado Juan José Chávez, expuso ante la Comisión de Minería y Energía de la Cámara de Diputados su opinión respecto a la nueva ley de licitaciones de energía presentada por el Gobierno que tiene como metas minimizar las alzas proyectadas de energía y aumentar la competencia en el sector generación.

Pizarro detalló que los aspectos más perjudiciales del proyecto que plantea el Gobierno son el mecanismo de asignación forzosa de suministro a clientes sin contrato, a precios fijados por la autoridad; el nuevo límite para clientes libres o no regulado de 2 MW a 10 MW, y los bloques de licitación distribuidos por todo Chile.

El  profesional señaló que con las regulaciones que se quieren implementar se hace imposible que se genere más competencia, debido a que por una parte, la autoridad quiere incentivar la competencia, pero por otra parte, incorpora en el proyecto de ley nuevas incertidumbres al mercado de generación eléctrica.

“Asimismo, y específicamente en lo que nos atañe como pequeños y medianos generadores, no se está tomando en cuenta la realidad bajo la que desarrollamos nuestra actividad. Los generadores de este segmento no cuentan con estructuras organizacionales muy sofisticadas y están orientados casi en su totalidad a la operación de las plantas. Tampoco poseen varias centrales situadas a lo largo del país y usualmente son monoproductores, por lo tanto, no tienen diversificada la matriz de generación, ya sea geográfica o tecnológicamente. Y esta condición la tendrá cualquier nuevo inversionista por muy grande que sea”, puntualizó el profesional.

Respecto de la asignación forzosa de contratos de distribuidoras, el presidente indicó que es importante recordar que la generación de energía eléctrica es un mercado libre y no regulado como los segmentos de transmisión y distribución. “Por lo tanto, no podemos dejar de expresar nuestra gran preocupación respecto de la asignación forzosa de contratos a las distribuidoras. Esto es claramente una expropiación del legítimo derecho que tiene un generador a vender su energía ya sea bajo un proceso de licitación de suministro regulado, bajo un contrato bilateral con un cliente libre o en el mercado spot”.

En relación al nuevo límite para clientes libres, la propuesta actual establece que todo cliente libre (principalmente empresas, cuya potencia conectada es superior a 2.000 KW) que tenga una potencia instalada inferior o igual a 10 MW podrá optar por abastecerse por medio de una distribuidora a precios regulados, pudiendo caber en esta categoría  grandes clientes industriales de diversos rubros. “La medida parece simple y sin mayores impactos. Sin embargo, apunta directamente en contra de mejorar la competencia, ya que el mercado de clientes regulados solo se puede abastecer a través de las licitaciones a las cuales hoy y, aún con las modificaciones, es imposible participar para nuestro segmento”, explica Pizarro.

El presidente de GPM-AG agregó que si esto se concreta, a los pequeños y medianos generadores les queda la opción del mercado spot, con altos riesgos de variaciones, o vender a los grandes generadores para limitar el riesgo de transmisión, con lo cual se concentra aún más el mercado. La Asociación estima que de la generación total en el SIC, los clientes regulados pasarán a representar el 80% del mercado en el corto y mediano plazo. “En otras palabras, los bloques a incorporar en futuras licitaciones serán sustancialmente mayores”.