En agosto de 2008 entró en vigencia la Ley 20.267 que crea el Sistema Nacional de Certificación de Competencias Laborales donde nace ChileValora, instancia con personalidad jurídica y patrimonio propio, cuya misión es aumentar las competencias laborales de las personas a través de procesos de evaluación y certificación. Al respecto, la secretaria ejecutiva de ChileValora, Ximena Concha, conversó con Revista ELECTRICIDAD sobre los nuevos planes formativos y procesos de certificación para los trabajadores del sector energético.

¿Cuántos perfiles ocupacionales del sector eléctrico se encuentran acreditados y cuántos en proceso de acreditación?

Actualmente, el subsector Eléctrico tiene 38 perfiles acreditados, el subsector Gas 3, el subsector Mantenimiento Aéreo Liviano 3 y Medidas Eléctricas también 3 perfiles. En este momento, estamos enfocados en avanzar en la elaboración de planes formativos que expresen los contenidos de cada uno de los perfiles de nuestro catálogo, para facilitar una oferta pertinente de capacitación y cierre de brechas de los trabajadores.

Estamos en una etapa de cierre de un proyecto que nos permitirá sumar otros tres planes formativos a los 15 que ya hemos terminado y entregado al Sence para el sector eléctrico, lo que constituye una gran noticia para las empresas y los trabajadores.

Esperamos que en el futuro podamos contar con más perfiles para el sector eléctrico.

¿Contemplan realizar un nuevo levantamiento de perfiles ocupacionales?, si es así, ¿en qué plazos?

Los proyectos de levantamiento de perfiles ocupacionales se realizan por solicitud de los Organismos Sectoriales según las necesidades del sector. Por el momento, no hemos recibido nuevas solicitudes.

A pesar de ello, me gustaría destacar que en forma periódica se realizan procesos de revisión de los perfiles con los que ya contamos en nuestro catálogo, que suman más 700 en total y, si se determina que es necesario actualizarlos, los Organismos Sectoriales de Competencia Laboral (OSCL)  pueden presentar un anteproyecto para solicitar financiamiento a ChileValora.

El punto principal en este aspecto es la utilización de los perfiles, ya sea para evaluación conducente a certificación y/o para capacitación. Por lo tanto, el desafío de este sector es iniciar estos procesos a la brevedad.

foto4De los cuatro subsectores eléctricos ¿cuáles representan las mayores complejidades al certificar las competencias?

La evaluación de competencias laborales de las personas se realiza a través de una metodología estandarizada que ha sido definida por ChileValora, tomando las mejores prácticas en este ámbito, y que se aplica según las características y condiciones establecidas en cada perfil ocupacional. Por lo tanto, los procesos de evaluación pueden tener distintos grados de complejidad según las exigencias fijadas por los sectores productivos, y que están expresadas en la descripción del perfil.

Aspectos claves en cualquier proceso de evaluación de competencias son la disponibilidad de evaluadores idóneos y con buen manejo de la metodología; infraestructura y equipamiento adecuados; colaboración del candidato y de su jefatura directa; entrega de información completa y clara al candidato sobre los objetivos y condiciones del proceso, junto con mecanismos de financiamiento adecuados a las distintas realidades sectoriales y territoriales, entre otros.

En 2011, se realizó el primer levantamiento de perfiles laborales eléctricos ¿cuál es la evaluación que realiza ChileValora sobre el proceso?

Nuestra evaluación sobre el trabajo que hemos realizado en este y otros sectores y subsectores en materia de levantamiento de perfiles ocupacionales, traducciones formativas y certificación es, en general, muy positiva. Evidentemente, algunos sectores muestran grados de avance y compromiso más avanzados y otros se encuentran en fases iniciales de participación en el sistema. En este sector, es importante destacar el rol de la Asociación de Empresas Eléctricas A.G., bajo cuyo liderazgo se inició el trabajo con ChileValora.

Asimismo, se ha contado con una alta participación y compromiso por parte de los dirigentes de la Federación Nacional de Sindicatos de Trabajadores y Afines (Fentech), de la Confederación Nacional de Federaciones y Sindicatos de Trabajadores Eléctricos de Chile (Confetech) y del Ministerio de Energía.

Las tres partes han entendido que la certificación es una potente herramienta que contribuye, en primer lugar, a reconocer de manera formal el valor de las competencias laborales de los trabajadores y, de esa forma, mejorar su empleabilidad y movilidad laboral, hacer más justo y digno el mundo de los trabajadores y aportar al crecimiento y fortalecimiento de las empresas.

Hoy contamos con 31 centros de certificación y más de 56.000 personas certificadas, ese es un gran logro del sistema.

¿Cómo funcionan los Organismos Sectoriales de Competencias Laborales (OSCL)?

ChileValora ha conformado 41 mesas tripartitas de diálogo social OSCL que representan a 23 sectores productivos y 70 subsectores (…) Son un espacio donde los trabajadores, empleadores y el Gobierno llegan a acuerdos sobre cómo mejorar el capital humano del sector y se validan los perfiles ocupacionales y planes formativos que orientan los procesos de certificación y capacitación de los trabajadores de cara a los desafíos de productividad y competitividad.

Esta labor está siendo particularmente importante en la generación de la oferta de cursos que se ofrecerán en el marco del Programa Más Capaz, que el Gobierno ha lanzado recientemente.

¿Cómo se potenciará el proceso de formación continua desde ChileValora?

Para cada perfil laboral estamos generando un plan formativo por competencias que refleje los objetivos de aprendizaje que deberán ser alcanzados a través del proceso de capacitación, y que permitirá garantizar que el curso ofrecido responda efectivamente a los requerimientos del perfil laboral previamente construido, nivelando hacia arriba los estándares de calidad de la capacitación.

Debemos ser capaces de ofrecer a las personas un sistema articulado que abarque todo el ciclo vital de un ciudadano y comprenda y reconozca todo tipo de aprendizajes, independiente de si son formales, no formales o informales, en una perspectiva de formación a lo largo de la vida.

Por ello,  hemos desarrollado un Marco de Cualificaciones para la Formación y la Certificación Laboral.

Los conocimientos y las habilidades se van depreciando con el tiempo, por lo que un aprendizaje continuo es imprescindible, especialmente en países con poblaciones más vulnerables.

Por lo tanto, se debe entender que las fuentes de conocimiento no solo están en las escuelas, sino también en el puesto de trabajo, y estas competencias deben poder ser evaluadas y reconocidas. Por eso, la certificación la iremos orientando crecientemente a partir de este Marco de Cualificaciones.

¿Qué costos o subsidios reviste para las empresas el proceso de certificación?

Me gustaría referirme a la inversión en los trabajadores para contribuir al cierre de capital humano y de fortalecimiento del mercado productivo.

El sistema cuenta con diferentes opciones para que las empresas y personas puedan financiar los procesos de evaluación y certificación que son administrados a través del Sence: franquicia tributaria, Programa Subsidio a la Certificación, excedentes OTIC y becas laborales, recursos propios y recursos públicos de capacitación.

Pasos para certificarse

¿Cómo se puede obtener esta certificación?

Independiente de si es el trabajador o la empresa el que la solicita, se deben seguir los siguientes pasos:

Búsqueda del perfil ocupacional en el Catálogo de Competencias Laborales (www.chilevalora.cl). Si el perfil se encuentra en el catálogo, buscar en el Registro de Centros de Evaluación y Certificación de Competencias Laborales el Centro de Evaluación que tenga dicho perfil para evaluar y certificar.

El valor del proceso será determinado por cada centro, el cual  estará sujeto a franquicias tributarias y subsidios, los que son fijados por el Servicio Nacional de Capacitación y Empleo, Sence.

Posteriormente, el centro le asignará un evaluador, quien evaluará los conocimientos, habilidades y destrezas del trabajador, directamente en su puesto de trabajo o bajo alguna modalidad que disponga el centro según los requisitos que establezca el perfil ocupacional que ha sido validado por el sector productivo.

También, si un trabajador cumple con lo descrito en el perfil ocupacional, será certificado y registrado en el Registro de Personas Certificadas.