(Diario Financiero) “Yo aquí reclamo que la autoridad pública se ponga los pantalones. Nos está faltando mayor decisión pública, para llamar a los privados y decirle “mi amigo, esto es lo que hay que hacer”. Ese fue el tono del discurso con el que el ex presidente de la República, Ricardo Lagos Escobar, enfrentó al empresariado en el encuentro Icare realizado ayer. Luego de 40 minutos en el escenario, se oyó el estruendoso sonido de un aplauso prolongado que hizo eco en todo el auditorio. Y en las primeras filas del público, algunos asistentes incluso se pusieron rápidamente de pie elogiando la intervención del ex mandatario.

El análisis ampliamente aprobado por la audiencia, fue el de que el escaso avance que ha habido en Chile en materia de infraestructura, energía y obras públicas, se debe a una falta de coordinación entre el sector privado y el público, a la carencia de una mirada de largo plazo del desarrollo del país y, principalmente, a la ausente “voluntad política” para que ello ocurra.

Tras ese diagnóstico, Lagos no vaciló en ofrecer su salida al estancamiento: “que todo aquello que es concesionable, se concesione; todo aquello que sea financiable por privados, que se libere”, dijo enérgico. “Acá, mis amigos, no hay problema financiero. Aquí falta decisión política”, remató.

En ese contexto, su llamado fue a que el gobierno tome cartas en el asunto y asuma la conducción que haría falta para que, en un directo diálogo con el sector privado, se definan “metas realistas” especialmente, según enfatizó, en las áreas de infraestructura, energía, cambio climático y demografía.

Con ello, el ex presidente explicó que la incorporación de capital privado permite destinar los recursos estatales a otras prioridades sociales, es decir, que la participación del empresariado es la alternativa para poder dar respuesta a las distintas demandas de la ciudadanía, convicción que, según señaló, se remonta a su tiempo como ministro de Obras Públicas (1994 – 1998).

“Dar el salto”


Que es urgente reactivar la economía fue otro de los mensajes del ex mandatario. Y para lograr aquello, afirmó que hay que impulsar la inversión cuanto antes, especialmente en las áreas señaladas, porque ya se habría desperdiciado demasiado tiempo, lo que ejemplificó indicando que en 2006 estaba todo listo para terminar el anillo de Américo Vespucio, y que sin embargo, “ocho años después seguimos discutiendo lo mismo”.

Así como criticó la falta de mando en la materia, fue directo en plantear una agenda futura: “¿Por dónde partimos? Muy fácil: la línea 1 del metro. Está colapsada”.

Luego de plantear soluciones como la extensión de aquí a 20 años, 200 Km de metro, se preguntó “¿Y, ¿por qué no lo hacemos entonces?”. La falta de decisión política es la respuesta en la que desembocaban todas las preguntas que hacía en el podio.

Y tras haber postulado entre otros, el desafío de la nueva línea de metro, fue tajante en señalar que es necesario un trabajo de continuidad entre cada gobierno, especialmente, según dijo, considerando el corto período de cuatro años que una administración tiene para desplegar su agenda. ¿Lo esencial? Una mirada de largo plazo. “Terminamos la línea 4 y todos los equipos técnicos se desarman porque ya terminamos la tarea. Y vendrá el próximo gobierno y va a definir una nueva línea, distinta a la anterior. No señor, aquí estamos para definir los 200 km que queremos construir de aquí al 2030”, manifestó.

Fue en ese contexto que el ex presidente afirmó que no hay tiempo que perder: “no hay un problema financiero, aquí falta decisión política. Por lo tanto mi llamado es a pensar en grande, porque hace 20 años atrás no había financiamiento a 50 años”.

Respuesta de La Moneda 


Tras los cuestionamientos de Lagos, quién además precisó que era tarea del Ejecutivo indicar qué hacer y hacia dónde se quiere llegar, surgió en la tarde la reacción de La Moneda. El vocero Álvaro Elizalde lejos de hacerse cargo de las críticas, afirmó estar “en completa sintonía”con él y aprovechó de marcar una diferencia entre Lagos y Piñera. “El presidente Lagos piensa en Chile y Sebastián Piñera piensa en Sebastián Piñera”.