(La Tercera) ¿De menos a más o de mal en peor? La segunda premisa es la que prima en el mercado, luego que el Banco Central enfriara una vez más los ánimos al informar las Cuentas Nacionales, que trajeron nuevos récords que muchos quisieran olvidar.

Entre ellos, el ente rector ajustó a la baja la proyección del crecimiento del primer trimestre de 2,6% a 2,4%. Proyectó una expansión de 1,9% para el segundo cuarto. Así, en los seis primeros meses el país avanzó sólo 2,2%, menos de lo previsto por autoridades y economistas privados.

En síntesis, la economía anotó su menor crecimiento desde 2009, año de la recesión, algunos analistas iniciaron, una vez más, las correcciones para el Producto Interno Bruto del año, y otros están a la espera del Informe de Política Monetaria (Ipom) de septiembre.

Si antes de conocer estos resultados el mercado situaba el crecimiento de 2014 en 2,5%, ahora se acercan más al 2%, e incluso algunos se suman a la expectativa de 1,9% planteada hace algunas semanas por JP Morgan.

Por ello, y a pesar del clamor político ante las magras cifras (ver nota secundaria), las autoridades económicas están dando 2014 por “perdido” y apuestan a un mejor desempeño en 2015, año para el cual apuntan la mayor parte de las medidas.

El golpe mayor

Este menor crecimiento ha sido acompañado por una caída sostenida en la inversión, que comenzó en el tercer trimestre del año pasado, con una merma de 1,5%, y ya suma cuatro períodos consecutivos: -12,3% en diciembre de 2013; -5,5% en marzo de 2014, y -8,1% en junio. Y no terminaría… aún.

Los economistas Patricio Rojas, de Rojas & Asociados; Angel Cabrera, de Forecast, y Fernando Soto, de BBVA, aseguran que en el tercer trimestre la inversión experimentará un retroceso, aunque discrepan sobre la magnitud de la caída (entre 2% y 5%). Sí comparten la sensación de que una mejoría leve se daría en el último cuarto del año.

De concretarse esta perspectiva, la inversión anotará el período contractivo más prolongado desde la crisis asiática. Entonces, el retroceso de la variable se inició en el último trimestre de 1998, con una baja de 15,9%, y se extendió hasta cerrar 1999, con una caída de 2,3%.

Para Cabrera, detrás de esta menor inversión está la paralización de los proyectos por trabas administrativas y jurídicas; los altos costos de la energía y la caída en la rentabilidad esperada producto de reformas como la tributaria y la laboral que está metiendo ruido.

Para Soto ha sido clave el fin del ciclo minero, que ha ralentizado la acumulación de maquinaria y equipos (ítem que cayó 21,1% en abril-junio). También menciona la reforma tributaria, que impactó en las expectativas del sector privado, tal como lo han señalado los distintos dirigentes gremiales.

La calle

Si los privados ponen el acento en la inversión, a la calle le inquieta más el bolsillo y ahí las noticias del BC tampoco fueron buenas.
La demanda interna profundizó su caída al retroceder 0,9% en el segundo trimestre, el mayor descenso en los últimos cinco años. Entre sus componentes, el consumo de los hogares creció apenas 1,9%, lo que amerita un bis a la frase previa.

El mayor grado de ajuste, destacó la Cámara de Comercio de Santiago (CCS), se dio en los bienes durables -0,4% (son los de mayor valor, por ejemplo, refrigeradores, televisores), y que son los que se resienten en períodos de ajuste. En el caso de los bienes no durables, como alimentos, bebidas, vestuario y calzado, el crecimiento fue de sólo 1,6%, en lugar del 6,8% de los cuatro años anteriores. Para la CCS, “el aumento de los precios implícitos de la canasta de consumo sugiere que el aspecto inflacionario habría tenido una influencia importante en el debilitamiento del gasto de los hogares”.

Por otra parte, el consumo del gobierno tampoco ha despegado, pues en el segundo trimestre creció 3,2%. “A estas alturas, las políticas económicas deben apuntar en forma contundente a cambiar la dirección del ciclo, no sólo con políticas fiscales y monetarias ad hoc, sino también reconociendo la crítica relevancia de las expectativas empresariales en la recuperación de la inversión”, dijo Peter Hill, presidente de la CCS.