Tras cuatro días de discusiones, los senadores mexicanos culminaron los procesos correspondientes a la Ley de Petróleos Mexicanos, la Ley de la Comisión Federal de Electricidad, a la Ley Federal de las Entidades Paraestatales, así como la Ley de Adquisiciones, Arrendamientos y Servicios y Servicios Relacionados con las Mismas, detalla el medio mexicano El Financiero. 

La polémica reforma establece que ambas paraestatales se convertirán en “empresas productivas del Estado mexicano”. Sin embargo, los críticos se refieren al fuerte esquema impositivo con que las nuevas leyes gravan a las compañías, condiciones bajo las que no podrían competir con las empresas extranjeras que exploten petróleo y la electricidad mexicanas.

Posturas encontradas

Por su parte, el senador del Partido Revolucionario Institucional, David Penchyna, comentó que la ley “cree en México y en los mexicanos”, publica el medio mexicano La Jornada. “Es una propuesta que no le tiene miedo a abrir las puertas a la competencia, porque estamos seguros de que tanto Pemex como la CFE pueden competir como iguales, frente a las mejores empresas del mundo”, dijo Penchyna.

Según el Partido de la Revolución Democrática y el Partido del Trabajo, las legislaciones condenan a ambas empresas a su desmantelamiento y pulverización. Alejandro Encina, senador del PRD, advirtió la aprobación de ambas leyes desmantela además el conjunto de instituciones que habían dado cohesión al pacto social del país.