(Estrategia) Durante el mes de mayo la operación del SIC se caracterizó por un ligero aumento de la participación de la hidroelectricidad (llegó a 38%) con respecto al mes de abril, y un incremento significativo con respecto a mayo de 2013 (29%), no obstante se mantiene hasta ahora la característica hidrológica de un año seco, señaló el último reporte de la consultora Systep.

La energía embalsada ha continuado su tendencia a la baja situándose a finales de mayo en niveles cercanos al agotamiento, similar a lo observado en igual fecha de 2013 Este análisis no toma en cuenta las precipitaciones ocurridas a comienzos de junio. Además de la escasez hidrológica, la paralización de la central Bocamina II iniciada en diciembre de 2013, ha disminuido la oferta de generación base eficiente, manteniendo la participación del carbón por debajo de lo observado en 2013.

Con respecto a generación a GNL durante mayo, la central San Isidro operó sus dos ciclos combinados con GNL, a un precio promedio declarado de 11,4 US$/MMBtu. En tanto, las unidades I y II de Nehuenco operaron con cerca del 50% de su capacidad en base a GNL y costo variable nulo, a diferencia del mes pasado en que operaron a casi plena capacidad a GNL. La central Nueva Renca operó con aún menos GNL a un precio declarado de 20,2 US$/MMBtu.

Durante mayo el costo marginal del SIC estuvo marcado principalmente por centrales de embalse, cuyo valor del agua varió entre 117 y 223 US$/MWh y, en menor medida, por centrales diésel en horas de demanda alta y centrales a GNL en horas de demanda baja. En ese contexto, el mes pasado el costo marginal del SIC promedió 149 US$/MWh en la barra Alto Jahuel 220, lo cual es un 32% menor respecto al mes de mayo de 2013 (219 US$/MWh), y 1,9% mayor respecto a abril de 2014 (146 US$/MWh).