(Pulso) A varios expertos les llamó la atención: en la Agenda Energética, presentada hace ya dos semanas, el Gobierno planteó que en Chile existe un enorme potencial para desarrollar más centrales hidroeléctricas, estableciendo que la capacidad no utilizada alcanzaría los 10.000 MW.

Es decir, a pesar de que el énfasis dado por la agenda estuvo más del lado termoeléctrico -se señaló la urgencia de introducir más gas a la matriz para reducir los precios- la señal que se dio es que a mediano y largo plazo la hidroelectricidad será un elemento importante para el desarrollo eléctrico nacional.

Aunque solo se tocó someramente, en la agenda el Gobierno se comprometió a desarrollar un programa de explotación de estos recursos, para lo cual el Ministerio de Energía iniciará en los próximos días un estudio que busca establecer seis cuencas prioritarias para su explotación.

Todo, enmarcado en la elaboración de una estrategia nacional de energía, que será trabajada entre este año y 2015 y que busca generar un acuerdo nacional en torno a cuál debe ser la matriz energética chilena. Ello, liderado por el ministro de dicha cartera, Máximo Pacheco.

“De acuerdo con estudios encargados por el Ministerio de Energía se estima que, en un escenario conservador, el potencial hidroeléctrico entre las cuencas del Aconcagua y Puelo superarían los 10.000 MW de capacidad. De acuerdo con el informe del CADE, existirían otros 6.000 MW adicionales en la Región de Aysén”, se plantea en la Agenda Energética presentada por la presidenta Michelle Bachelet.

Compatibilizar actividades

Allí se agrega que “reconociendo este gran potencial hidroeléctrico del país, pero también la existencia de usos alternativos y la necesidad de protección del patrimonio cultural y nacional, se hace necesario llevar a cabo un proceso de planificación territorial energética para el desarrollo hidroeléctrico futuro (…) el que partirá desde un mapeo y análisis de cuencas”.

El estudio al que refiere el Gobierno se titula “Energías Renovables Para Chile: El Potencial Eólico, Solar e Hidroeléctrico desde Arica a Chiloé” y contó con la colaboración del instituto alemán Giz.

Tal como se señala en el título del trabajo, allí no se consideró a todo el territorio: el estudio puso como límite sur el río Puelo, curso de agua de carácter binacional (las aguas son compartidas entre Chile y Argentina) ubicado en la Región de Los Lagos, y que es considerado el último curso de agua con gran potencial hidroeléctrico antes de la Patagonia.

Allí, Endesa posee derechos de agua que le permitirían levantar un complejo hidroeléctrico de gran magnitud. Aunque hoy no lo incluye entre su lista de proyectos prioritarios, hace algunos años planteó la idea de construir una represa con capacidad para generar entre 700 y 800 MW de potencia instalada, con un alto factor de planta gracias a que las aguas provienen del lago Puelo en Argentina, son de régimen nival.

En caso de que la estrategia hídrica no considere a los cursos de agua ubicados al sur de Puelo, no solo quedaría fuera HidroAysén, sino que también la central Cuervo, de Energía Austral.

Las mayores cuencas

Pese a su enorme potencial, Puelo es apenas la séptima a nivel nacional en términos de recursos sin explotar. La primera es Biobío, en cuya parte alta se ubica la central Ralco, de propiedad de Endesa y que es, por lejos, la más grande.

Se estima que allí existe potencial para construir cientos de nuevas unidades. “La cuenca del río Biobío presentaría el mayor potencial disponible (2.687 MW, 21,5% del total), cuya concreción permitiría duplicar la capacidad que estaba operativa en esa cuenca a fines del año 2012 (2.488 MW)”, se estima en el estudio.

Considerando un factor de planta promedio de 64% para esta cuenca, el informe estima una potencia media de 1.713 MW.

La segunda cuenca con mayor potencial es Maule, en la que se podrían levantar 85 nuevas unidades de distintos tamaños, las que sumarían 1.408 MW con un factor de potencia promedio de 54%, lo que resulta en una potencia media de 758 MW.

En tercer lugar se ubica Valdivia, que podría albergar 65 nuevas centrales por 1.370 MW de capacidad instalada con 65% de factor de planta promedio, unos 885 MW de potencia media.

“Llama la atención el elevado potencial estimado como disponible en la Zona Central del país. Sin considerar la cuenca del Biobío este alcanzaría a más de 4.500 MW (36,6% del total), en una zona donde se concentra parte importante de la demanda eléctrica del SIC, y donde los proyectos en cauces naturales que se han sometido a tramitación ambiental y que no estaban operativos el año 2012 sólo totalizan del orden de 1.150 MW”, se expone en el informe.