(El Mercurio) El nuevo impuesto a los automóviles diésel que incluye la reforma tributaria que impulsa el Gobierno afectará al 92% de las unidades comercializadas en Chile que se fabrican en Tailandia, principal origen de los vehículos comerciales y con el cual está próximo a aprobarse un tratado de libre comercio. A la vez, se encarecerá en hasta 30% el costo de las importaciones de modelos petroleros.

Esos son algunos de los efectos que generará la iniciativa tributaria sobre los vehículos diésel de menos de dos mil kilos de capacidad de carga, según un informe de la Asociación Nacional Automotriz de Chile (ANAC).

Desde Tailandia provino en 2013 el 40% de los vehículos comerciales diésel, según datos de Aduanas. Desde ese país llegan modelos de marcas como Mitsubishi, Mazda y Chevrolet, indicaron en la ANAC.

Otro de los orígenes afectados de forma relevante es el argentino -quinto en volumen entre los comerciales-, que verá sometido al impuesto al 60% de las unidades que se venden en Chile.

Francia -que abastece vehículos comerciales y de pasajeros- verá gravado el 44% de sus unidades.

El presidente de la ANAC, Álvaro Mendoza, comentó que con el impuesto aumentará entre 18% y 30% el costo de importación de los diésel, dependiendo del modelo. Añadió que sería muy difícil traspasar esas alzas a los consumidores. “Esto, en la práctica se va a transformar en una prohibición de comercializar vehículos diésel”, añadió el titular del gremio automotor, quien ayer asistió a la comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados.

Mendoza aseguró que los modelos petroleros, que hoy cumplen la norma Euro V, no son más contaminantes que los a gasolina. Lo anterior, debido también a la mejor calidad del combustible diésel que se comercializa en Chile y que es semejante al que se vende en Estados Unidos, Japón y la Unión Europea, entre otros. Añadió que los diésel Euro V emiten menor material particulado fino (MP 2,5) frente a un símil a gasolina. Afirmó que los petroleros también son menos contaminantes en dióxido de carbono (CO {-2} ) frente a un bencinero, aunque admitió que en óxidos nitrosos (Nox) no logran una ventaja. Esto último mejoraría cuando entre en vigencia la norma Euro VI.

Álvaro Mendoza reiteró que el impuesto a los diésel es discriminatorio y “viola los acuerdos comerciales suscritos por Chile”. Cuestionó que se imponga este gravamen tras haber eliminado el 6% del arancel aduanero a través de los TLC.

En 2014, el tributo recaudaría $47.970 millones y de 2015 en adelante, $143.910 millones, según el informe financiero del proyecto del Gobierno.