(diarioeldia.cl) Durante su visita a la zona de Coquimbo como ministro (S), Ricardo Ariztía, director del Instituto de Desarrollo Agropecuario (INDAP), hizo un balance de la gestión del organismo a nivel local y conversó con El Día sobre los desafíos frente a la sequía.

– ¿Cuál es su visión de la gestión realizada por usted durante todo el periodo como director?

– “Siento una satisfacción enorme, cumplimos un programa que básicamente apuntó a todos los recursos, en cada una de las regiones, hacia los pequeños agricultores. Esto significa que cuando nosotros asumimos toda la estructura de INDAP, estaba asociada a consultores y consejeros, quienes de alguna manera vivían de un sistema que tenía un costo importante en cada una de las inversiones y obviamente ese costo salía de los recursos de INDAP, todo eso lo fuimos eliminando, de tal manera que hoy en día tenemos las capacidades necesarias para poder operar en forma directa, haciendo licitaciones absolutamente transparentes, comprando los productos, insumos y maquinarias con los mejores precios a través de todo el país y eso ha significado un aumento de cobertura de atención tremenda”.

– ¿Eso ha ayudado a posicionar a INDAP en las regiones?

– “Cuando usted revisa la Región de Coquimbo, nosotros cuando asumimos teníamos alrededor de 4.800 agricultores, hoy día llegamos a 10.000, casi el doble y no es que hayan aparecido, esos agricultores no se atendían en INDAP simplemente. Y hoy día, con el mismo sistema, con la misma cantidad de funcionarios, los estamos atendiendo a todos y con mayor cantidad de recursos, hemos duplicado la cantidad de recursos.”

– ¿Conoce al futuro ministro de Agricultura Carlos Furche?

“Lo conocí en varias actividades que me tocó organizar junto a él en mi época de dirigente gremial”.

El Gobierno electo.

-¿Qué le parece su nominación?

“Me parece una persona muy buena para el cargo, que puede tener algunos desconocimientos en alguna área, cosa que todos podemos tener, pero la cosa es saber rodearse de gente con la capacidad suficiente en cada una de las áreas que cubre el Ministerio de Agricultura y él eso lo sabe perfectamente, por lo tanto considero muy acertada la elección de Carlos Furche y aprovecho de desearle el mejor de los éxitos, porque los agricultores necesitamos un Ministerio de Agricultura fuerte y con clara presencia en el gabinete ministerial”.

– ¿ Cuál debería ser la línea de trabajo que debiese seguir el MINAGRI en el futuro gobierno de Michelle Bachelet?

– “Es una pregunta que no es fácil responder, obviamente a uno le gustaría que siguiera la misma línea que planteamos nosotros, de atención directa a la pequeña, mediana y gran agricultura; un ministerio dedicado, con conocimiento de los requerimientos a nivel nacional y con una capacidad de ejecución que sea eficiente y que tenga resultados. Nosotros creemos que el plan de trabajo que hizo el presidente Sebastián Piñera lo hemos ido poniendo en práctica y ojalá se continúe por ese camino”.

Los desafíos a nivel local

Y en la región ¿Cuáles son los principales objetivos que se deberían perseguir?

“La situación en esta zona requiere continuar con las tecnologías de riego y aprender de verdad como se ahorra cada litro de agua. Debemos aprender de países como Israel en donde no hay ni un litro de agua que vaya a parar al mar o se pierda a través de la evaporación. Ese concepto aquí de a poco se ha ido inculcando y eso no es algo que se soluciones en un solo gobierno, hay que seguir profundizando en tecnologías de ahorro de agua y hay que continuar las construcciones de embalses. El agua se ocupa ocho o diez horas al día y el resto o se tiene dónde guardarla o la perdemos en el mar. Yo creo que en la medida que se continúe por la vía de cuidar mejor el recurso hídrico, nos va a permitir seguir desarrollando la agricultura que tenemos en la región”.

-¿El fenómeno de la sequía encontró al sector agrícola un tanto desprevenido?

– “Para entender esto hay que saber cómo pensamos nosotros los agricultores, uno como agricultor siempre dice “el siguiente año va a ser mucho mejor” y llevamos ocho años esperando ese “año mejor”. Por lo que yo no diría que somos desprevenidos, lo que yo creo es que hay que dejar de seguir esperando, se deben tomar las medidas necesarias y yo creo que eso es lo que se está haciendo. Aquí hay que prepararse para las pocas aguas y nieves de invierno, debemos saber capturarlas, mantenerlas hasta la primavera y temporadas de riego en verano”.