(La Tercera) Una fuerte alza sufrirán las cuentas de la electricidad para los hogares de la mayor parte del país en los próximos tres años, producto del incremento en el valor de los nuevos contratos de suministro entre generadoras y distribuidoras.

Hoy, Endesa y Eléctrica Panguipulli (Enel) se adjudicarán los nuevos contratos de suministro licitados por la autoridad y las distribuidoras eléctricas para el período 2013-2024. Estos corresponden a unos 5.000 gigawatt/hora anuales, los que irán entrando de manera escalonada al SIC en los próximos años. Las generadoras presentaron ofertas por el 78% de la energía en este proceso, por 39 bloques de un total de 50. El 22% remanente se volverá a licitar en febrero de 2014.

El precio al que se venderá la energía en los nuevos contratos será de US$ 129 por MW, lo que es un 60% más alto del que tienen los contratos vigentes desde 2007, en torno a los US$ 80 por MW/h, y que determinan los precios que hoy pagan los hogares chilenos.

Rodrigo Castillo, director ejecutivo de la Asociación de Empresas Eléctricas, señala que este incremento provocará una subida de 7% en las cuentas eléctricas de los hogares en 2015.

“Para 2015, cuando gran parte de esta energía va a estar siendo suministrada, y comparando los precios promedio de los contratos actualmente vigentes, calculamos que esto podría significar un aumento de entre 6% y 7% en las tarifas”, dijo.

En los años siguientes y si no hay cambios relevantes en los indexadores de las tarifas (precios del gas, carbón o inflación de EE.UU.), los precios continuarían al alza. Fuentes de mercado señalan que en 2016 -producto de la falta de nueva oferta de energía a precios competitivos, como centrales hidroeléctricas y a carbón y nuevas licitaciones en curso-, las cuentas sufrirían un nuevo incremento en torno a 15%.

Con estas proyecciones, la cuenta promedio de un cliente del Sistema Interconectado Central (SIC) -que abarca de Taltal a Chiloé- pasará de los $ 15.264 actuales para un consumo de 150 KWh mensuales, a unos $ 18.300. En el caso de la Región Metropolitana -donde el consumo promedio de una familia de cuatro personas alcanza alrededor de 200 KWh mensuales-, la tarifa pasará de $ 16.900 a unos $ 20.300.

Castillo explica que el incremento en los contratos se relaciona con la dificultad que ha enfrentado el sector durante los últimos años para llevar adelante nuevos proyectos de energía: “Probablemente, los precios de la energía van a seguir aumentando producto de estas nuevas licitaciones. Hay problemas de fondo que enfrenta el sector energético; la barrera de entrada es la imposibilidad de construir nuevos proyectos y precios de costo marginal, que están muy por sobre lo que deberíamos estar pagando en un régimen normal”.

El precio al que se adjudicarán los contratos de suministro -tras el cambio del modelo de fijación tarifaria- representa cerca del 60% de la tarifa final a clientes, de ahí el impacto en las cuentas. El resto está compuesto por el valor de la distribución (15% a 20%), el pago de las líneas de transmisión troncal y subtroncal (8%) y el IVA (19%).