(La Tercera) El Laboratorio de Criminalística (Lacrim) de la PDI está afinando los últimos detalles para la puesta en marcha de un equipo que, a base de energía atómica, detectará las fuentes de contaminación en los delitos medioambientales.

La indagación por este tipo de delito se ha incrementado en los últimos años. Ante esto, Chile, a través de la PDI, solicitó la cooperación del Organismo Internacional de Energía Atómica para adquirir equipamiento que logre establecer, a nivel atómico, los contaminantes presentes en el lugar, así como el origen de éstos.

Por este motivo es que la semana pasada estuvo en Chile Ales Fajgelj, consultor del organismo internacional, entregando a los detectives del Lacrim detalles del funcionamiento del equipamiento, denominado “equipo de plasma acoplado inductivamente a detector de masas”.

El extranjero indicó que “hubo una necesidad de Chile de implementar nuevas tecnologías en las ciencias forenses de la PDI, y ésta fue un espectrómetro de masa”.

En tanto que el perito Alejandro Cortés señaló que “necesitamos tecnología de última generación para establecer presencia y concentración de contaminantes, que son metales pesados, y su origen, para entregar datos objetivos a los fiscales y jueces”.