(El Mercurio) Durante el día el movimiento es mínimo en Cerro Sombrero, pequeño poblado de Tierra del Fuego, en la comuna de Primavera. Pero cada día, a las 12:00 y 18:30 horas, se multiplican por el pueblo los vehículos de Enap y de empresas contratistas, con operarios que llegan a alimentarse al casino principal. Una muestra clara de que la localidad fundada en 1958, en la primera angostura del Estrecho de Magallanes, vive un renacer que tiene felices a sus habitantes.

«Se nota que han llegado varias empresas, acá ya no hay disponibilidad de casas», dice Karem Reyes. Con ocho años en la zona, es profesora de educación física del gimnasio de Cerro Sombrero. Dice que antes no más de 20 personas usaban sus máquinas de ejercicios, y ahora la demanda diaria se duplicó.

El cambio obedece a las faenas exploratorias de Enap en la zona, en busca de gas y petróleo. Solo este año su directorio aprobó US$ 130 millones para las exploraciones en Magallanes, la mayor parte de ellas en Tierra del Fuego.

El alcalde de Primavera, Blagomir Brztilo (DC), vive desde hace 30 años en la localidad como profesional de Enap y destaca este nuevo auge del pueblo.

«Hace diez años vivían acá unas 400 personas, y con la población flotante llegaban a 500. Hoy fácilmente hay unos 500 residentes y otras 1.300 personas de población flotante, que trabaja acá y en días de descanso se va a Punta Arenas», afirma.

Daniel Iturrizagastegui, superintendente de Enap en Cerro Sombrero, dice que «hay un renacer de la Enap en esta zona. Hoy vemos la innovación en la forma de buscar el petróleo, hay un tremendo cambio por la cantidad de gente que circula».

Hay cifras que así lo demuestran. Antes se vendían 5 mil litros diarios de bencina en el único surtidor del pueblo. Hoy llegan a 18 mil.

Cinco de los siete equipos de perforaciones de Enap en Magallanes operan en Tierra del Fuego, y la empresa ya puso en producción cinco pozos de gas en la zona del bloque Arenal, que generan al día cerca de 200 mil m {+3} de gas no convencional.

«Hoy existe una expansión y necesidad de la empresa. En la búsqueda de gas no convencional se abren nuevos horizontes. En 2010 se despidieron trabajadores y todo venía a la baja. Hoy hay un nuevo renacer, se contrató nueva gente en perforaciones», dice Iturrizagastegui.

Ante la nueva demanda habitacional, Enap negocia recuperar casas que en tiempos de decaimiento entregó a terceros. Para Brztilo, se requiere además un nuevo plano regulador y terrenos para un nuevo plan habitacional de al menos 60 viviendas.

Además, dice, se requiere una planta de generación eléctrica de más capacidad, se trabaja en una nueva red de alcantarillado y se construye la planta de tratamiento de agua, con una inversión de $2.800 millones. También aspira a que el pequeño hospital, concesionado por la Enap a una mutual, dependa del sistema de salud pública para mejorar aún más la cobertura.

Fuente / El Mercurio