(Pulso) El esquema de repartos y retiros en el sistema eléctrico impuesto por la Superintendencia de Electricidad y Combustibles (SEC) para casos de empresas en quiebra, luego de la salida del sistema de Campanario, sigue generando roces entre las generadoras y el regulador y, ahora, entre grandes y pequeñas compañías del rubro.

Una de las eléctricas chicas, EnorChile, controlada por el empresario Carlos Cardoen, presentó un requerimiento ante el Panel de Expertos para que esta entidad se pronuncie sobre la fecha de vigencia del nuevo esquema de pagos y retiros decretado por la SEC en febrero, que modificó una resolución anterior que las empresas de este segmento consideraban injusta.

Tras la quiebra de Campanario, la autoridad debió velar porque no se suspendiera el abastecimiento eléctrico a Saesa y CGE, acordado con la empresa Southern Cross. Así, se ordenó que se prorrateará a las empresas que ganan por potencia, que se hicieran cargo de los pagos por la energía que Campanario debía suministrar (resolución 88). Esto provocó las quejas de las generadoras pequeñas, a mayoría de ellas unidades diesel –entre ellas las que se cuenta EnorChile, cuya principal fuente de ingresos corresponde a los pagos por potencia.

El reclamo derivó en un cambio de normativa: la autoridad ahora decidió que el pago se hiciera sobre las inyecciones de energía al SIC (resolución 239), situación que generó el reclamo de ambas generadoras. Incluso Colbún y Guacolda recurrieron a la justicia para revertir la situación.

El gerente general de EnorChile, Rodrigo Sáez, explicó que entre las compañías chicas han buscado soluciones junto con la autoridad, situación que, en parte, tuvo éxito con el cambio de normativa. Pero que la solución de fondo es que se reliciten, cuanto antes antes, los contratos de abastecimiento.

“llevamos bastante tiempo trabajando en conjunto con los demás empresas del ‘segmento A’ empresas de generación térmica, de forma de minimizar el problema originado por Campanario Generación sobre nuestras empresas. Estos problemas partieron con las facturas impagas de la época ya hora continúan por la obligación de suministrar energía a pérdida. Nuestras acciones tienen un primer éxito en la modificación de la resolución 88 y su transformación en la 239. Esta última representa un avance que minimiza pérdidas pero no aborda el fondo. Se debe relicitar y adjudicar cuanto antes los contratos de suministros que tenía Campanario”, dijo.

Saéz agregó que esta es una situación grave que no ha sido suficientemente abordada. “Para nuestro sector es complejo ya que nos obliguen a participar en un negocio diferente, asumiendo riesgos de terceros y que como empresas no habríamos aceptado. El problema es claro: pérdidas importantes si es que la crisis o sequía se hace más intensa y somos requeridos para generar”.

Fuente / Pulso