El Mercurio La empresa Volvo presentó ayer en Chile su nuevo bus híbrido (con un motor eléctrico y otro a diésel), fabricado en Europa, que reduce en un 80% las emisiones de óxidos de nitrógeno (NOx), 90% la contaminación por material particulado, un 35% las emisiones de dióxido de carbono (CO {-2} ) y disminuye a cero el ruido durante las partidas y paradas.

Esto último se debe a que el vehículo inicia su marcha con el motor eléctrico, y una vez que alcanza los 20 km/h parte el motor mecánico. Igual cosa sucede al momento de la detención, donde al aplicar el freno entra en funcionamiento nuevamente el motor eléctrico y el mecánico se detiene.

El sistema utiliza la acción del frenado para cargar la batería de «ion litio» que alimenta el motor eléctrico. Respecto a los buses actuales reduce un 30% el gasto en combustible y usa diésel con 35% de biodiésel.

La ministra de Medio Ambiente, María Ignacia Benítez, quien incluso manejó el bus, reconoció que si bien sus niveles de contaminación son muy importantes para el ambiente, es Hacienda el que debiera decidir si habrá un subsidio para las empresas del Transantiago que decidan comprar alguna de esas máquinas.

En los próximos días, el bus, para 101 pasajeros, se integrará por algunas semanas a diferentes recorridos del Transantiago para que los pasajeros lo conozcan.

Fuente / El Mercurio