Diario el Día La sola idea de instalar luminarias con tecnología LED (Diodo Emisor de Luz) en el alumbrado público de la comuna de Coquimbo generó un estado de alerta generalizado entre los profesionales de los observatorios astronómicos emplazados en la región, quienes advierten que esta tecnología podría poner en riesgo inversiones que bordean los 3 mil millones de dólares. En el lado contrario, la empresa que está interesada en ganar la licitación respectiva aclara que los equipos que se importarían desde Asia son de última generación y que cumplirían con las normas lumínicas tanto chilenas como internacionales.

Chris Smith, director de Aura en Chile, entidad que posee los observatorios Cerro Tololo y Pachón, manifestó que estos focos emiten una luz azul que “pone en peligro una región del espectro de color que hoy está casi puro en esta región”, situación que tendría un efecto muy fuerte en las operaciones de estos centros científicos.

Sobre este punto, Sergio Castillo, presidente y CEO de la empresa ECO BCG, una firma asociada al multinacional Grupo INFO, confirmó desde Estados Unidos que tienen interés por participar en la iniciativa llevada adelante por el municipio porteño y, además, precisó que por el alto desarrollo tecnológico alcanzado por la luminaria LED, está en condiciones de asegurar que “no emite luz azul” y que, por lo tanto, no es dañina para la observación astronómica.

Según lo confirmado por el propio alcalde de Coquimbo, la idea de introducir estas luminarias en las calles de la comuna porteña se justificaría por el ahorro que, eventualmente, podría tener para esta corporación edilicia. Castillo indicó que el proyecto que quieren implementar “tiene muchos impactos y beneficios socioeconómicos”, iniciativa que es llevada adelante por la filial llamada INFO Tecnology.

En términos técnicos, precisó que las luces LED tienen varias ventajas, una de ellas es que “emiten hasta cuatro veces mayor claridad en la iluminación versus la tecnología convencional”, lo que a su juicio introduce mayor seguridad al conducir o al transitar de noche por una calle. Un segundo beneficio es que se garantiza, “como mínimo, el 55 por ciento de ahorro en la energía, lo que implica una economía muy fuerte que permite que la ciudad o el municipio pueda adquirir esta tecnología pagando o amortizando la inversión con los ahorros generados”. Es decir, agrega el ejecutivo, “la ciudadanía no paga ni un solo centavo como inversión de capital, ni tampoco hay un solo centavo pagado fuera del presupuesto”.

La propuesta de INFO, en este caso, es asumir el costo del recambio de las luminarias en Coquimbo, avaluado en unos 25 millones de dólares, inversión que el municipio pagaría en unos 10 años con el dinero que dejó de cancelar por el menor consumo eléctrico.

Respecto a las advertencias de los observatorios astronómicos, Castillo aseveró que los LED tienen muchos beneficios medioambientales, como es la reducción de las emisiones de dióxido de carbono, lo que permite ingresar al mercado de los bonos de carbono, además sostiene que no tiene químicos venenosos como la tecnología convencional, pero sobre todo, aclara, que no producen contaminación lumínica.

“Tenemos nuestros propios laboratorios de investigación y desarrollo, ahí modificamos la lámpara y trabajamos de una forma verde”, por lo que se diferenciarían de otros fabricantes que producen equipos LED que emiten luz azul. “Nosotros modificamos el haz de luz, o el color de temperatura, basados en un ajuste del empaque del LED para reducir los Kelvin a los 3.500 grados, que es muy parecido a lo que hoy existe en Coquimbo”, señaló. Esto significa que la luz que se emitiría no sería azul, sino que amarilla o cálida.

Castillo, de igual forma, aseveró que sus equipos, por el uso de “lentes ópticos, llegan a distancias interpostales iguales o superiores a las lámparas convencionales”, lo cual permitiría emplazar las luminarias a 30 metros de distancia entre ellas, evitando el llamado “efecto cebra”.

Fuente / Diario el Día