(Prensa Latina) El gobierno de Brasil ratificó hoy aquí el interés de mantener invariable el contrato de compra-venta de gas natural boliviano que establece un volumen diario máximo de 31 millones de metros cúbicos.

Según el presidente de la estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), ese fue uno de los principales acuerdos tras reunirse con ejecutivos de la empresa Petrobras, que acompañaron al asesor presidencial, Marco Aurelio García.

Villegas precisó que el convenio amplió su vigencia hasta el 2019.

Alabó sobre todo la idea del pago por gas no retirado, lo que quiere decir que Brasil debe pagar por un mínimo de 24 millones de metros cúbicos por día.

También precisó que el vecino país ha incrementado en los últimos días su demanda, con relación a los últimos meses del pasado año.

Asimismo, explicó que como consecuencia del comportamiento positivo del precio del barril de petróleo en el mercado internacional, el precio de exportación de gas a Brasil mejoró sustantivamente.

Hemos terminado el pasado año con poco más de 4,5 dólares el millón de unidad térmica británica(BTU) precisó.

Por su parte, el vicepresidente boliviano, Alvaro García y la delegación brasileña cerraron unos ocho posibles negocios bilaterales que, esencialmente, apuntan a la industrialización del país andino.

En diálogo con periodistas, el vicemandatario de la nación suramericana explicó que se planteó a Brasil y a sus empresas que participen en el financiamiento de la doble vía de las rutas Cochabamba-Santa Cruz; Santa Cruz-Puerto Suárez y Santa Cruz-San Matías que permitirán articular las fronteras.

Otro tema fue la búsqueda de ofertas de provisión de aviones y financiamiento para potenciar la aerolínea estatal Boliviana de Aviación(BoA), que abarca casi 50 por cientodel transporte de pasajeros a nivel local y que en las siguientes semanas comenzará a incursionar en rutas internacionales.

El tercer punto explorado es la intención que tiene Brasil de participar en la explotación de los recursos evaporíticos del Salar de Uyuni, emprendimiento que debe encadenar la industrialización del litio y potasio y no sólo proyectar una minería extractiva.

También analizaron la posibilidad de emprender un proyecto conjunto con la empresa Electrobras para multiplicar la generación de energía eléctrica que, al margen de abastecer Bolivia, pueda ser exportada a Brasil.

Retomaron además una antigua propuesta de la empresa brasileña Brasquem respecto a la construcción de un polo petroquímico para utilizar el etanol del gas natural para industrializarlo.

Además el gobierno boliviano planteó a Brasil trabajar un mecanismo de control aéreo para la lucha contra el narcotráfico que involucra la provisión de aviones y radares, entre otros.

Un último tema está relacionado con el interés de Bolivia, a mediano plazo, para la construcción de una línea férrea que atraviese todo el eje troncal de Bolivia (La Paz, Cochabamba y Santa Cruz).

Fuente / Prensa Latina