La industria del metanol derivada del gas natural, es competitiva a nivel global. El consultor en energía e hidrocarburos y gerente de una influyente cámara comercial en Santa Cruz, Boris Gómez Úzqueda, expresó la “necesidad y urgencia” de formalizar alianzas público–privadas para estudiar la industria del etanol, aunque reconoció que las actuales circunstancias “imposibilitan y descalifican al país” de ir adelante en este tiempo de emprendimientos.

El ejecutivo empresarial estuvo en el Chaco, en Villamontes y en Yacuiba haciendo conocer los resultados de su informe ejecutivo sobre energía.

De esa manera exteriorizó que “el sector energía e hidrocarburos es el más perjudicado por esta ingobernabilidad que hay”.

En otro orden vio como “muy complicado” que en el país “surjan modelos empresariales de industrialización del gas”, entre otros para la obtención de metanol, porque según Úzqueda “la industrialización no se puede llevar adelante en ambientes caldeados”.

Sustentó el criterio que “un escenario político convulso impide en lo técnico la industria del metano”.

El metano

El metano o CH4 es el componente mayoritario en un 90% del gas natural que yace en reservorios bolivianos a más de 6.000 metros bajo tierra y que esperan ser desarrollados, explotados y comercializados, con valor agregado.

Hay una gran industria del metanol en Chile que lo produce a partir del metano.

El técnico en gas y petróleo Boris Gómez Úzqueda explicó que el proceso de formación del metano ocurre en rocas almacenantes que combinadas con calor, presión y tiempo, separa enlaces carbónicos de la materia orgánica, mismo proceso que origina al petróleo, pero en el caso del gas ocurre a una mayor profundidad (con mayor presión y temperatura) y da por resultado la formación de metano.

Para aquellos casos en el que el reservorio es muy profundo el gas natural puede ser metano casi puro. En la superficie ocurre también que pequeños microorganismos “metanógenos” producen metano descomponiendo materia orgánica; que no siempre son atractivos comercialmente porque se disipa en la atmósfera, aunque los basurales son grandes fuentes de este tipo de metano aún se está desarrollando tecnologías para atraparlo y utilizarlo.

“También hay procesos de obtención de metanol a partir del etano (C2H6, 5% del gas), aunque la industria chilena utiliza el metano que por cierto Bolivia tiene en gran abundancia y que tiempo atrás a algunos ingenuos se les ocurrió sugerir que sea venteado (quemado) para favorecer a la exportación de etano solamente”, dijo Gómez Úzqueda.

Recalcó que “el mundo energético tiene muchas aristas que deben ser aprovechadas en climas políticos de estabilidad”.

¿Qué es el metanol?

“Tiene presencia cotidiana en nuestros hogares, vehículos y otros (refrigerantes, productos decorativos, lavandinas, pesticidas, asientos de vehículos y un sin fin de otras utilidades). Desde botellas plásticas reciclables hasta productos farmacéuticos, desde poliéster hasta pinturas”, relató Gómez Úzqueda que viene reclamando “políticas energéticas y un modelo de crecimiento a partir de los hidrocarburos” para el país.

El metanol (CH30H) es un líquido petroquímico compuesto de cuatro partes de hidrógeno, una de oxígeno, y una de carbono, que se produce de combustibles fósiles renovables y de no renovables que contengan carbono e hidrógeno, en el primer caso utilizando un proceso catalítico para el gas natural (metano).

El metanol se utiliza como materia prima en producción de químicos como ácido acético y formaldehído, adhesivos, goma, espumas y líquido limpia parabrisas, como también en aditivo MTBE (éter metil terc- butílico) componente de gasolina de combustión limpia. “Además se está utilizando cada vez más en purificación de aguas servidas y como combustible para celdas para teléfonos celulares, computadoras portátiles y en menor escala en transporte (en motonetas)”, acotó el consultor en energía e hidrocarburos.

Escenario desfavorable

Boris Gómez Úzqueda fue enfático en señalar que una industria de estas características “exige” gobernabilidad, seguridad para inversiones, mercados consolidados y estabilidad, “elementos que hoy en día Bolivia no puede ofrecer a ningún inversionista, por la fractura social y política que hay en el país”, dijo.

Fue categórico en señalar “la factibilidad y rotunda posibilidad” para un proyecto de metanol, y comparó su propuesta con la que dos años antes hizo conocer a la opinión pública relacionada con la fabricación de DME (di methil eter) a partir de utilizar alguna porción de reservas de gas, pero ello “implica la consolidación de una compañía boliviana asociada a una multinacional de grandes capitales, teniendo en cuenta: capacidad de reservas confirmadas de gas a precios competitivos aunque hoy en día no hay gas ni para el mercado interno, por falta de incentivos a la exploración y a la producción y por la tensa situación de ingobernabilidad que la dirigencia estatal ha sometido al país, ver la ubicación geográfica cercana a las rutas principales de transporte y aquí nuevamente el punto neurálgico: ¿de cuál puerto saldrá en exportación este metanol, de un puerto peruano o de uno chileno?, la disponibilidad de agua para usar en el proceso de producción del metanol, etc.”, dijo.

Recientemente el ministro de Hidrocarburos anunció la creación de Petropol como subsidiaria para la industrialización del gas, consultado al respecto el analista expresó que “guarda un muy sugestivo parecido” de varias ofertas que “muchos ciudadanos realizamos públicamente para crear compañías mixtas para encarar el proceso de enfoque empresarial para la industrialización del gas”.

Factorías en Chile

Siguiendo experiencias exitosas ratificó que “no es una propuesta sin sentido” y que Bolivia puede, “si es que hubiera dinero suficiente en explotación y certificación de nuevos reservorios, desarrollar una industria de valor agregado al gas”.

Para ello “no es necesario inventar la pólvora, sino seguir el ejemplo de la industria mundial en metanol”, dijo.

Ciertamente Methanex, en Chile, tiene más de 1.500 millones de dólares invertidos en sus plantas ubicadas en Cabo Negro, cerca de la ciudad de Punta Arenas, en el corazón del sector productor de gas y petróleo con capacidad anual de producción de 3,8 millones de toneladas y satisface 10% del mercado mundial. El gas que Methanex utiliza para elaboración del metanol adquiere de otras compañías, principalmente mediante contratos tipo “ancla”, explicó Gómez Úzqueda.

Proceso

La “fabricación” del metanol a partir del gas ocurre cuando en su primer proceso de “reformación” el gas es mezclado con vapor bajo calor para producir un “gas de síntesis” que consiste en hidrógeno, H2, CO, monóxido de carbono y CO2 dióxido de carbono. En una segunda etapa de “compresión” ese gas de síntesis es presurizado (comprimido) y sometido a reacción (convertido) para formar metanol “crudo” compuesto por 75% metanol y 25% agua y es almacenado temporalmente para verificar posteriormente trazas e impurezas que se remueven en el proceso de destilación. En la planta –y como último proceso- ocurre la refinación donde el metanol es extraído en forma de vapor, posteriormente almacenado en tanques hasta el momento de ser distribuido. Como en el LNG la logística de transporte de metanol utiliza camiones, trenes, barcos y oleoductos.

Fuente: El Diario, Bolivia.