El reciente ingreso al Congreso del proyecto de ley que permitirá la inyección de US$ 1.000 millones al Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (FEPC) -que ayuda a atenuar las alzas en el valor de las gasolinas, diésel y parafinas- dejó a un producto damnificado: el gas licuado.

Desde comienzos de 2008 que GLP Chile, gremio que reúne a los distribuidores de gas natural, ha buscado acercamientos con la autoridad para que este producto sea incluido entre la gama de energéticos que el FEPC considera en su operación. Estas gestiones se han reforzado por las propias conversaciones que ha sostenido la mayor empresa del rubro, Gasco GLP.

A la petición gremial también se han sumado algunos parlamentarios del país. A mediados de abril, la Cámara de Diputados aprobó el proyecto de acuerdo N° 539, el cual solicitó a la Presidencia de la República considerar la inclusión del gas licuado en el fondo.

Alta penetración

La industria y los diputados han realizado estas gestiones en consideración a las estimaciones que sitúan en 90% la penetración actual del gas licuado en los hogares del país.

El gerente general de Gasco GLP, Jorge Montt, refuerza las razones que avalan la solicitud.

-¿Qué razones fundamentarían que el gas licuado se hubiese sumado a la parafina, gasolina y el diésel en el FEPC?

«El gas licuado es el combustible más utilizado en los hogares de estratos más bajos en Chile; de hecho, su consumo residencial y comercial es casi trece veces el consumo de kerosene doméstico. Esto se explica debido a que el gas licuado no sólo es utilizado para calefacción, sino que además para cocinas y calefones».

-¿Cuál es el impacto económico para los consumidores de gas licuado?

«(El gas licuado) Al ser un derivado del petróleo ha sufrido alzas similares a las de los otros combustibles que actualmente están en el fondo; en un año móvil, su precio ha aumentado en torno a un 23%».

<b<-¿Qué efectos podría tener en la ciudadanía que el gas licuado se sume a estos productos?

«Ayudar a paliar el alza de los combustibles en el presupuesto familiar; de hecho, el gas licuado se encuentra dentro de los 20 productos con mayor ponderación en la canasta del IPC de acuerdo con el último informe del Instituto Nacional de Estadísticas (INE). Además, a nivel industrial podría tener un significativo efecto en ayudar a descontaminar el aire de zonas saturadas como Santiago, considerando sus menores emisiones respecto del diésel. Por lo tanto, puede tener un efecto positivo en la salud de la gente, ayudando a evitar episodios de alta contaminación, como los que hemos vivido estos últimos días».

Fuente: El Mercurio.